Autoras de cómic en España: una nueva escena bajo la lupa académica

  • La Universidad de León publica el libro "Nuevos selfis en el cómic español del siglo XXI" dentro de la colección "Grafikalismos".
  • La investigación de María Márquez López analiza la irrupción y reconocimiento de las autoras de cómic en España en el siglo XXI.
  • El concepto de "selfi" se usa para explicar la autorrepresentación digital y feminista de las creadoras mileniales.
  • La obra traza un mapa de autoras y obras y reivindica la genealogía de las dibujantes que abrieron camino a la actual escena.

Autoras de cómic en España

En los últimos años, las autoras de cómic en España han pasado de la excepción a formar parte habitual de las estanterías de librerías generales y especializadas. Lo que hoy parece una imagen cotidiana en grandes superficies y pequeñas librerías de barrio es, en realidad, un cambio muy reciente, fruto del trabajo constante de una generación de creadoras que ha ido ganando espacio y visibilidad.

Ese proceso de transformación, que se ha producido sobre todo en el siglo XXI, ha llamado la atención de la Universidad de León, que acaba de convertirlo en objeto de estudio académico. Un nuevo libro se propone reconstruir cómo se ha configurado esta escena, qué papel han tenido las redes sociales y el feminismo reactivado en la última década y quiénes son las dibujantes y guionistas que han marcado el camino.

Un libro para entender la nueva generación de autoras de cómic

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Estudio sobre autoras de cómic españolas

El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León ha editado el volumen «Nuevos selfis en el cómic español del siglo XXI», firmado por la investigadora María Márquez López. La obra se integra en la colección «Grafikalismos», una serie de títulos premiada y especializada en estudios sobre cómic y narrativa gráfica.

Este nuevo trabajo se presenta como el número 17 de la colección y aborda la irrupción y el reconocimiento de las autoras de cómic en la España contemporánea. Márquez analiza tanto el contexto cultural y social que ha permitido esta expansión como las estrategias creativas y políticas que han desarrollado las dibujantes y guionistas para hacerse un hueco en un sector tradicionalmente dominado por hombres.

Según se explica en la obra, la escena actual del cómic español ha cambiado de manera sustancial, especialmente en lo que respecta a la presencia de mujeres en la autoría. Este cambio no se entiende como un gesto puntual, sino como el resultado del esfuerzo prolongado de una comunidad gráfica de jóvenes creadoras que han trabajado de forma individual y colectiva para que su firma deje de ser algo excepcional.

El libro, editado en León y disponible tanto en librerías especializadas como en la web de la ULE, se sitúa en la intersección entre estudios de género, historia del cómic y análisis cultural. Su propósito no es solo describir una realidad emergente, sino también ofrecer herramientas conceptuales para comprenderla y seguir su evolución en los próximos años.

Del anonimato al reconocimiento: autoras que ya no sorprenden

Creadoras de novela gráfica en España

En la introducción de la obra, María Márquez subraya que hoy apenas sorprende encontrar un cómic firmado por una autora española, ya sea en la sección de novela gráfica de unos grandes almacenes o en una pequeña librería de barrio. Esa escena, aparentemente normalizada, ha llegado en realidad hace muy poco tiempo a la industria editorial y a los espacios de venta.

La autora insiste en que esta normalización es el fin de un proceso de lucha sostenida en el que muchas mujeres han ido ocupando poco a poco lugares de decisión creativa y visibilidad. Aunque ahora su presencia resulte familiar para el público lector, durante décadas las firmantes femeninas eran una rareza, y su trabajo quedaba frecuentemente oculto, minimizado o relegado a ámbitos considerados menores.

El estudio señala que la actual «estantería» del cómic español es fruto del esfuerzo de una comunidad de jóvenes autoras que ha operado en red, compartiendo espacios, referencias y plataformas de difusión. Estas creadoras han combinado la autoedición, la publicación en pequeñas editoriales y la participación en ferias y festivales y redes sociales para ganar lectores y legitimar su labor.

Márquez enfatiza también que la profesionalización de muchas dibujantes y guionistas ha ido acompañada de un cambio de mirada crítica por parte de la crítica especializada, los medios y las instituciones culturales. La atención académica y la inclusión en colecciones como «Grafikalismos» se leen como síntomas de que esta presencia femenina deja de ser anecdótica para convertirse en objeto de estudio estable.

En este contexto, el libro subraya que la idea de «sorpresa» ante una firma femenina se ha ido diluyendo, aunque todavía persisten inercias y estereotipos sobre qué tipos de historias o estilos gráficos se asocian a las autoras. El volumen de la Universidad de León invita precisamente a revisar esas etiquetas y a observar la diversidad real de propuestas que están produciendo las creadoras españolas.

El «selfi» como metáfora: autorrepresentación y redes sociales

Uno de los conceptos centrales del libro es el de «selfi» aplicado al cómic español del siglo XXI. Lejos de reducirse a la fotografía rápida con el móvil, Márquez utiliza esta palabra como metáfora de la autorrepresentación que practican muchas autoras contemporáneas, especialmente las nacidas en torno a los años ochenta y noventa.

El término «selfi» se presenta estrechamente vinculado al entorno digital y al escenario online. Las autoras mileniales utilizan las herramientas de su tiempo —desde redes sociales hasta plataformas de autoedición digital— para construir relatos sobre sí mismas, su experiencia cotidiana, sus conflictos afectivos y laborales, así como las violencias y desigualdades que atraviesan sus vidas.

La investigación insiste en que esta autorrepresentación está lejos de ser un ejercicio superficial o narcisista. Por el contrario, los «selfis» en forma de viñetas se convierten en un dispositivo político y narrativo a través del cual las creadoras denuncian la violencia sexual, discuten la libertad reproductiva, cuestionan los mandatos de género y reescriben la forma en que se han representado tradicionalmente los cuerpos y las identidades femeninas.

Según Márquez, las redes sociales han sido un factor decisivo en la consolidación de esta nueva escena. A partir de 2010, con la expansión de plataformas como Instagram, Twitter o Tumblr, muchas autoras empezaron a compartir de manera directa su trabajo, sin pasar necesariamente por filtros editoriales. Este contacto inmediato con comunidades lectoras permitió que historias personales y perspectivas feministas encontraran rápidamente eco y apoyo.

La autora del estudio vincula este fenómeno a la reactivación global del feminismo en la última década. En España y en Europa, las movilizaciones, debates públicos y campañas digitales contra la violencia de género y por la igualdad han generado un contexto especialmente fértil para que los cómics de autoras encuentren un público amplio, receptivo a discursos que hace no mucho quedaban más en los márgenes.

Lenguajes gráficos rupturistas y más allá del «trazo femenino»

Otro de los aspectos que subraya «Nuevos selfis en el cómic español del siglo XXI» es el carácter rupturista de los lenguajes gráficos que manejan muchas creadoras. La obra se distancia de la idea de un supuesto «trazo femenino» delicado, suave o necesariamente ligado a temas considerados íntimos o menores.

Las autoras analizadas en el libro experimentan con estilos muy diversos, desde la línea expresionista y agresiva hasta la síntesis minimalista, pasando por la mezcla de técnicas analógicas y digitales. No buscan encajar en una categoría predeterminada, sino explorar al máximo los recursos de la historieta para contar historias generacionales, ensayos autobiográficos o ficciones de corte social y político.

El volumen remarca que estas creadoras rehúyen conscientemente ser encasilladas como representantes de una supuesta sensibilidad femenina única. En lugar de eso, se sitúan en diálogos múltiples: con la tradición del cómic alternativo, con la novela gráfica europea, con el manga, con la ilustración contemporánea y con otros lenguajes visuales como el diseño gráfico o la animación.

La noción de ruptura que plantea Márquez no se refiere solo a la estética, sino también a la forma en que se construyen los relatos y los personajes. Las protagonistas de estas historias se alejan de los estereotipos clásicos, presentan cuerpos diversos, identidades complejas y tramas que combinan humor, trauma, ironía y crítica social. La mezcla de géneros —diario íntimo, crónica, ficción especulativa, ensayo visual— es una constante en muchas de las obras estudiadas.

En este escenario, el libro sugiere que la idea de un dibujo «amable» asociado a lo femenino queda totalmente cuestionada. El cómic creado por autoras en España se presenta como un terreno de experimentación radical, donde conviven la ternura y la crudeza, lo cotidiano y lo político, lo autobiográfico y lo colectivo, sin necesidad de priorizar una sola línea expresiva.

Genealogías, predecesoras y mapa de autoras

Más allá de la fotografía del presente, la investigación de María Márquez López se detiene en reconstruir la genealogía de las autoras de cómic en España. El libro rescata el papel de las dibujantes y guionistas que, décadas atrás, abrieron pequeñas grietas en un sector muy masculinizado, trazando los primeros pasos de una subversión que hoy resulta más visible.

Estas predecesoras, muchas veces apenas reconocidas por el gran público, configuraron una base sobre la que la generación actual ha podido apoyarse. La obra se interesa por sus trayectorias, por los espacios en los que publicaron —revistas, suplementos, fanzines o primeras colecciones de cómic de autor— y por los temas y enfoques que introdujeron cuando la presencia de mujeres en los créditos era mínima.

A partir de ahí, el libro propone un auténtico mapa de autoras y obras del siglo XXI, pensado para orientar a quienes quieran explorar con más calma este universo creativo. No se trata de un catálogo cerrado, sino de un recorrido que muestra la amplitud de estilos y temáticas, así como la diversidad de formatos: desde el cómic seriado en redes sociales hasta la novela gráfica de largo aliento publicada por editoriales consolidadas.

La autora sugiere que este mapa puede servir tanto a lectores curiosos como a docentes e investigadores que busquen referencias para trabajar el cómic desde una perspectiva de género en contextos educativos o académicos. El enfoque genealógico permite, además, observar continuidades y rupturas entre diferentes generaciones de creadoras, algo especialmente útil para entender fenómenos que, a primera vista, podrían parecer repentinos o aislados.

En este sentido, «Nuevos selfis en el cómic español del siglo XXI» no se limita a celebrar el momento actual, sino que lo sitúa en una línea de tiempo más amplia, donde las autoras de hoy dialogan con figuras anteriores y dejan, a su vez, referencias para quienes vendrán después. El resultado es un relato en el que la presencia femenina en el cómic español deja de ser una sucesión de apariciones puntuales y pasa a verse como una historia con continuidad y memoria propia.

Un estudio académico con vocación divulgativa

El volumen publicado por la Universidad de León combina rigor académico con una voluntad clara de llegar a un público amplio. Aunque se apoya en herramientas teóricas de los estudios de género, la crítica cultural y la historiografía del cómic, su lenguaje busca ser accesible para lectores interesados en la historieta, en los feminismos contemporáneos o en la cultura visual actual.

El enfoque genealógico y de perspectiva de género permite identificar patrones, silencios y tensiones en la forma en que se ha contado hasta ahora la historia del cómic en España. Al incorporar la mirada de las autoras y sus experiencias, el libro cuestiona relatos tradicionales centrados casi exclusivamente en figuras masculinas y en determinadas corrientes estilísticas.

La obra también destaca por prestar atención al contexto europeo, en la medida en que muchas de las dinámicas que se observan en España forman parte de un movimiento más amplio de reconocimiento a las creadoras de cómic y novela gráfica en distintos países del continente. El cruce entre escenas nacionales y circulación internacional de obras y autoras es un elemento que ayuda a explicar la consolidación de esta nueva generación.

Desde el punto de vista práctico, el libro se presenta como una herramienta útil para quienes quieran profundizar en el cómic hecho por mujeres, ya sea desde la lectura personal, desde la programación cultural (festivales, clubes de lectura, exposiciones) o desde el ámbito docente y universitario. El mapa de autoras y títulos que ofrece se convierte así en una guía para seguir la pista a nuevas publicaciones y trayectorias.

El hecho de que el volumen forme parte de la colección «Grafikalismos» refuerza la idea de que el cómic se ha consolidado como objeto de estudio serio en la universidad española. Al mismo tiempo, la elección de centrar un número de la colección en las autoras indica que su presencia no solo es una cuestión de cuotas, sino un fenómeno cultural de suficiente calado como para merecer una investigación específica.

En conjunto, «Nuevos selfis en el cómic español del siglo XXI» ofrece una panorámica amplia y matizada del papel de las autoras de cómic en España, analizando cómo han conquistado espacios de creación y reconocimiento en muy poco tiempo. Entre la reconstrucción histórica, el análisis del presente y la propuesta de un mapa para seguir descubriendo obras y firmas, el libro se convierte en una referencia para comprender por qué hoy ya no sorprende ver nombres de mujer en los créditos de un cómic y qué procesos han hecho posible esa nueva normalidad.