La crueldad y lo mórbido en esta pintura al óleo llamada ‘Gorrión’

Gorrión

Si nos centramos nada más que en la crueldad, casi podemos decir lo abominable que es la sola idea de la representación de esta pieza de arte, pero si nos vamos al mensaje que ofrece y la historia que cuenta, es un uno bien potente y que cambia totalmente la impronta que deja.

Ya compartí no hace mucho una gran ilustración en la que, si nos centrábamos en el detalle del reflejo del ojo de una vaca, podíamos encontrar la crítica a esa crueldad con la que muchos animales son hoy tratados. Lo mismo podemos obtener de esta ilustración en la que se critica la bestialidad en matar a un gorrión de esta forma tan cruel.

Una disputa constante a día de hoy en la que la evolución propia choca con esas tradiciones y cultura en la que nos hicimos valedores y propietarios de todo animal que existiera. Podemos encontrar más mensajes como el paso del mundo colorido y feliz de ese gorrión, ya que esas tizas de color muestran el arco iris propio de la vida con todos sus tonos.

Una obra que hace pensar y que, aunque en una primera mirada provoca rechazo y tristeza y luego nos lleva ante ese anhelo de querer volar como la historia de Ícaro, nos enfrenta a una realidad que no se distancia mucho de lo que nosotros mismos vivimos. Arte en su esencia y no uno bonito en el que se puede contemplar un bello atardecer, sino uno que reclama el espacio de la repulsa y de algunas de las verdades con las que lidiamos a día de hoy.

Antes de marchar, un punto en el que pone en acento y es como la vida siempre intentará tirar hacia adelante aunque esté atada y no pueda casi ni moverse. Os dejo con el Instagram de Mark, el pintor creador de esta obra al estilo Trampantojo, técnica pictórica que intenta engañar la vista jugando con el entorno arquitectónico, la perspectiva, el sombreado y otros efectos ópticos.


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