Rango dinámico: ¿Por qué nuestra cámara no captura lo que ven nuestros ojos?

La cámara fotográfica ha sufrido un desarrollo vertiginoso.  Desde el origen más remoto de la cámara oscura hasta el proceso de digitalización hemos sido partícipes de la formación de la cámara fotográfica casi como un ser vivo, una especie de ser que como cualquier ente vivo ha logrado perfeccionarse y adaptarse a las exigencias y capacidades de la civilización. Los estudios en el campo de la percepción y captación de nuestra realidad así como su improntación sobre un soporte físico han hecho más accesible un mundo paralelo donde los conceptos y las huellas de la experiencia social quedan atrapados en la eternidad, en forma de testigos de nuestro pasado.

Desde que descubrimos que podíamos congelar el tiempo a través de una máquina hemos iniciado una carrera hacia la perfección, buscando cada vez más matices, profundidad, márgenes de acción para convertir el acontecimiento de congelación en algo fidedigno y pleno. De hecho, te habrás dado cuenta de que cada vez los avances y propuestas se suceden con mayor rapidez. Cada semana, casi cada día hay avances en nuestro campo que se reflejan en el estreno de nuevos aparatos diseñados para abordar la fotografía con mayor precisión. Sin embargo, a pesar de estos importantes avances aún no hemos alcanzado el culmen del proceso, aún no hemos logrado reproducir la mejor fotografía de nuestro mundo: La captada por nuestra mirada. Por surrealista que te parezca, la mejor cámara que existe hoy siente celos de nuestros ojos. Pero esta casi inevitable inferioridad ¿a qué se debe? ¡Sigue leyendo y sabrás de lo que hablo!

 

La respuesta es clara: El responsable de esta certera inferioridad es el rango dinámico. Éste es el parámetro a través del cual se establece la comparación y se valora la evolución de la cámara por máquina de captación. Ya hemos hablado en alguna que otra ocasión sobre el rango dinámico pero hoy me apetecía profundizar algo más en este concepto porque es básico para cualquier profesional del mundo de la imagen, y es que a través de este parámetro somos capaces de evaluar la cantidad de señales que nuestra cámara es capaz de captar y representar.

 

El Rango Dinámico (Dynamic Range) de cualquier objeto, medio o soporte (no es algo exclusivo de una cámara fotográfica) representa la cantidad de señales que es capaz captar, distinguir o representar.

 

Si esto es así, llegamos a la conclusión de que cuanto mayor sea el rango dinámico de una cámara, más variado será el conjunto de señales que sea capaz de percibir, tratar y emplear. En el campo de las cámaras fotográficas, el rango dinámico se mide a través del conjunto de tonos que se pueden percibir (desde los más oscuros a los más claros).

Pero, ¿Cómo podemos medir el rango dinámico de una fotografía?

En muchas ocasiones trabajamos con imágenes de procedencia desconocida (sobre todo cuando las obtenemos de un tercero) y puesto que nosotros no hemos capturado dichas imágenes y no hemos trabajado con los parámetros de captación podemos saber en qué punto se encuentra el rango de nuestra imagen.

En estos casos se hace imprescindible la herramienta del histograma. En muchas ocasiones hemos hablado de ella (por ejemplo cuando tratamos la aplicación de Lightroom) y gracias a ella podemos tener una orientación del estado de nuestra imagen.

 

El histograma nos ayuda a analizar el estado de nuestra fotografía y detectar errores y áreas sobreexpuestas o subexpuestas. A través del histograma podremos buscar un equilibrio y trabajar en la ampliación del rango dinámico.

 

A continuación os propongo un ejemplo con dos imágenes que tienen unos valores de contraste diferentes. La primera está mucho menos contrastada que la segunda algo que se refleja en el histograma.

 

 

En la primera encontramos una ausencia rotunda de valores en el área de sombras y en el área de altas luces, mientras que en la segunda encontramos un espectro algo más amplio puesto que después de tratarla hemos aumentado el abanico de tonalidades y matices incluyendo tonalidades que tienden a negro y tonalidades que tienden a blanco.

¿Por qué es tan importante el Rango Dinámico de una cámara?

La iluminación es la esencia de todo el proceso de captación. Trabajamos con la luz en términos primarios, ésta es la auténtica protagonista que se expande, se refleja o bien es absorbida por los objetos sobre los que actúa. Imagina que vamos a tomar una captura de un escenario que presenta un objeto muy claro y otro muy oscuro, por ejemplo un contraluz. En estos casos una cámara debe contar con un rango dinámico mínimo para poder representar y plasmar nuestros objetos bien delimitados y con cierta precisión.

Aquellas cámaras que presenten un bajo rango dinámico van a reproducir errores, una imagen muy poco definida y con carencia de matices en las áreas más iluminadas y en las áreas menos iluminadas.

Esto está relacionado directamente con los números f, un concepto tremendamente importante y que trataremos con mayor profundidad en siguientes artículos.


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