Si alguna vez te has quedado mirando tu smartphone sin saber muy bien cómo apagarlo, reiniciarlo o qué hacer cuando se queda colgado, que sepas que no estás solo. Aunque llevemos el móvil siempre encima, no todo el mundo tiene claro qué hace exactamente cada botón o qué diferencia hay entre bloquear la pantalla, apagar el dispositivo por completo o hacer un reseteo de fábrica.
En esta guía vas a encontrar explicado paso a paso cómo apagar y reiniciar un móvil Android de varias formas, qué hacer si la pantalla no funciona, cómo actuar si se queda bloqueado y, además, en qué casos tiene sentido dar el salto a un restablecimiento de fábrica y cómo hacerlo de forma segura sin perder tus datos. También verás los métodos más habituales para apagar un iPhone, por si convives con varios dispositivos en casa y quieres tenerlo todo controlado.
Encender, apagar y reiniciar: conceptos básicos que conviene tener claros
Antes de meternos en combinaciones de botones, merece la pena entender bien qué significa encender, bloquear, apagar y reiniciar un móvil, porque muchas dudas vienen precisamente de mezclar esos conceptos y pensar que bloquear la pantalla es lo mismo que apagar el teléfono.
Cuando enciendes el móvil desde apagado, el sistema operativo arranca desde cero: carga Android, prepara las aplicaciones, conecta la red móvil y el WiFi y deja el teléfono listo para usar. Es el equivalente a encender un ordenador que estaba totalmente apagado.
Bloquear la pantalla, en cambio, es algo mucho más ligero: la pantalla se apaga y el móvil se “pone a dormir”, pero sigue encendido por dentro, con las aplicaciones en memoria, las llamadas llegando y las notificaciones entrando con normalidad.
Apagar el móvil por completo implica que el dispositivo se detiene, deja de recibir llamadas y notificaciones y pasa a un estado en el que solo despierta si pulsas el botón de encendido durante unos segundos. Es útil para ahorrar batería si no lo vas a usar o para cortar de raíz notificaciones constantes.
Reiniciar es algo intermedio: el móvil se apaga y se vuelve a encender automáticamente, de manera que se limpia la memoria, se cierran procesos que estaban dando problemas y el sistema suele volver a ir más fluido sin que tengas que hacer nada más.
Dónde está el botón de encendido y qué hace exactamente
En casi todos los móviles Android modernos, el botón de encendido (también llamado botón Power o de bloqueo) está en uno de los laterales del dispositivo, normalmente en la parte derecha, aunque algunos fabricantes lo colocan a la izquierda.
Suele distinguirse fácilmente de los botones de volumen porque no está emparejado en dos teclas juntas (+ y -), sino que es una tecla independiente, a veces alargada y otras más pequeña y redonda. En algunos modelos recientes también integra el lector de huellas.
Este botón tiene varias funciones según el tiempo que lo mantengas pulsado: un toque corto bloquea o desbloquea la pantalla, una pulsación larga abre el menú de apagado y reinicio, y en muchos móviles, una pulsación muy prolongada sirve para forzar un reinicio si el sistema se ha quedado colgado.
Si dudas de cuál es exactamente el botón de encendido en tu modelo concreto, pide a alguien que te lo señale una vez y hazle una foto con otro móvil para tenerlo localizado visualmente; así no tendrás que volver a buscarlo a tientas cada vez.
Cómo encender un móvil Android correctamente

Para poder apagar o reiniciar, lo primero es saber cómo encender el móvil cuando está completamente apagado. Puede parecer obvio, pero hay personas mayores o usuarios muy principiantes a los que nadie se lo ha explicado con calma.
Si el móvil no reacciona al pulsar el botón, lo más probable es que esté sin batería. En ese caso, conéctalo a su cargador oficial o a uno compatible y déjalo enchufado unos minutos hasta que veas en pantalla el icono de la batería cargando.
Una vez tiene algo de batería, mantén pulsado el botón de encendido entre 2 y 5 segundos, sin soltarlo de inmediato. No vale con un toque rápido; piensa que es como mantener el interruptor un poquito más tiempo para que el sistema arranque.
Si todo va bien, aparecerá en la pantalla el logo de la marca (Samsung, Xiaomi, Motorola, Realme, etc.) y, tras unos segundos, verás la pantalla de bloqueo pidiéndote el PIN de la tarjeta SIM o el desbloqueo habitual. Esa es la señal de que el móvil está encendido y listo para usarse.
Bloquear y desbloquear la pantalla: no es apagar el móvil
Uno de los líos más habituales es confundir el bloqueo de la pantalla con el apagado completo. Bloquear la pantalla solo apaga la iluminación y evita toques accidentales, pero el teléfono sigue funcionando por dentro como siempre.
Cuando pulsas una vez el botón de encendido con un toque corto, la pantalla se apaga y el móvil queda bloqueado. En este estado sigue recibiendo llamadas, mensajes, notificaciones de WhatsApp o del correo, y las alarmas programadas siguen sonando a su hora.
Para volver a usarlo, basta con pulsar de nuevo el botón de encendido con otro toque corto. La pantalla se ilumina y puede pedirte que deslizes el dedo, que introduzcas un PIN, un patrón, tu huella o tu cara, según el tipo de bloqueo que tengas activado.
Podemos quedarnos con esta idea: bloquear equivale a que el móvil “cierra los ojos”, mientras que apagar sería como que se acuesta de verdad y deja de hacer cualquier tarea hasta que lo enciendes de nuevo.
Cómo apagar un móvil Android: métodos más habituales
Cuando lo que quieres es apagar el móvil por completo, ya sea para ahorrar batería, desconectar o porque necesitas reiniciarlo porque algo no va bien, tienes varias formas de acceder al menú de apagado en Android según el fabricante.
El método clásico consiste en mantener pulsado el botón de encendido durante unos segundos hasta que se muestre en pantalla un menú con varias opciones. Lo habitual es que aparezcan al menos “Apagar” y “Reiniciar”, y en algunos modelos también “Modo avión” u otros accesos rápidos.
En muchos móviles, basta con mantener pulsado el botón de encendido entre 2 y 5 segundos para que aparezca ese menú. Cuando lo veas, toca con el dedo sobre la opción “Apagar” y, si el sistema te pide confirmación, acepta para completar el apagado.
Según la capa de personalización, puede que el fabricante haya cambiado ligeramente la combinación de botones para sacar el menú de apagado por motivos de diseño o seguridad. Hay modelos en los que tienes que pulsar a la vez el botón de encendido y el de subir volumen durante unos segundos, y otros donde la combinación correcta es encendido más bajar volumen.
En la práctica, si tu móvil no muestra el menú de apagado solo con el botón de encendido, prueba las combinaciones de encendido + subir volumen y encendido + bajar volumen, manteniéndolas pulsadas unos segundos. Alguna de estas tres variantes suele funcionar en prácticamente todos los Android actuales, aunque cambie el fabricante.
Además del método con botones, muchos móviles también incluyen en el panel de ajustes rápidos un botón de apagado. Para verlo, desliza el dedo desde la parte superior de la pantalla hacia abajo para abrir las notificaciones y vuelve a deslizar para desplegar completamente los ajustes rápidos. Entre los iconos (WiFi, Bluetooth, linterna, etc.) debería aparecer uno con el símbolo de encendido.
Si tocas ese icono, se abrirá el mismo menú con las opciones de apagar y reiniciar. Es un método muy útil si tienes problemas con el botón físico, no te aclaras con las combinaciones o simplemente te resulta más cómodo usar la pantalla táctil que andar jugando con varias teclas a la vez.
Cómo reiniciar un móvil Android: reinicio normal y reinicio forzado

Reiniciar el móvil Android es una operación muy sana que conviene hacer de vez en cuando, sobre todo si notas que el sistema va lento, que las apps se quedan congeladas o que algo parece no funcionar como debería, como la cobertura o el sonido.
Para un reinicio normal, abre el mismo menú de apagado que usarías para apagar: mantén pulsado el botón de encendido o la combinación correspondiente, espera a que aparezca el menú en pantalla y toca ahora sobre la opción “Reiniciar”. El teléfono se apagará y, sin que tengas que hacer nada, se encenderá de nuevo mostrando el logo de la marca y después la pantalla de bloqueo.
Este reinicio no borra nada: no se eliminan fotos, aplicaciones ni archivos, simplemente se cierran todos los procesos y se vuelve a arrancar el sistema desde limpio, lo que suele corregir muchos comportamientos raros sin mayores complicaciones.
Otra cosa es cuando el móvil se queda “colgado” por completo: la pantalla no responde, no puedes abrir el panel de notificaciones, los botones táctiles no hacen nada y parece congelado. En esas situaciones, el menú de apagado normal puede que ni siquiera aparezca, por lo que hay que recurrir a un reinicio forzado.
En la mayoría de móviles Android, el reinicio forzado se realiza manteniendo pulsado el botón de encendido durante unos 10 o 15 segundos seguidos. Aunque no salga nada en pantalla al principio, manténlo apretado sin soltar hasta que el terminal se apague y vuelva a arrancar solo.
En algunos modelos, el reinicio forzado se hace pulsando al mismo tiempo el botón de encendido y el de bajar volumen durante varios segundos. Si con el botón de encendido solo no reacciona, prueba con esta combinación. De nuevo, este procedimiento no borra tus datos, solo fuerza el apagado y el arranque del sistema.
Qué hacer si tu móvil Android tiene la pantalla rota o no responde
Hay situaciones especialmente incómodas en las que la pantalla deja de funcionar correctamente: se ha roto el cristal, el táctil no responde, se queda todo en negro pero el móvil sigue sonando o vibra cuando llegan mensajes.
Si tu Android permite extraer la batería (cada vez menos habitual, pero aún existe en algunos modelos antiguos), una solución rápida consiste en retirar la tapa trasera, sacar la batería con cuidado, esperar unos segundos y volver a colocarla. Después, mantén pulsado el botón de encendido para arrancar el dispositivo como harías normalmente.
En móviles con batería no extraíble, la única opción es tirar de botones físicos. Mantén pulsado el botón de encendido durante un buen rato, entre 15 y 30 segundos, hasta que se apague. Algunos fabricantes recomiendan incluso mantenerlo apretado hasta un minuto si no reacciona antes, especialmente en bloqueos muy graves.
Si el terminal no se apaga de esa forma, intenta la combinación de encendido junto con subir o bajar volumen, manteniéndolos pulsados al mismo tiempo. El objetivo es forzar al sistema a reiniciarse aunque la pantalla no dé señales de vida. Cuando vuelva a encender, podrás comprobar si el problema era solo un bloqueo puntual o un fallo más serio del panel.
Como alternativa extrema, si el móvil no responde a ninguna combinación y no puedes acceder al sistema, queda dejar que la batería se agote por completo hasta que el teléfono se apague solo. Una vez apagado, conéctalo al cargador y, cuando tenga algo de energía, intenta encenderlo de nuevo para ver si el bloqueo se ha resuelto.
Cuándo merece la pena resetear el móvil de fábrica
Más allá de apagar y encender, hay veces en las que el móvil arrastra tantos problemas que un simple reinicio no basta para dejarlo fino. En esos casos puede tener sentido plantearse un restablecimiento de fábrica, es decir, borrar todo el contenido y configurarlo como si acabara de salir de la caja.
Restablecer o formatear el móvil de fábrica supone que el sistema elimina todas las cuentas asociadas, aplicaciones que has instalado, ajustes personalizados, fotos, vídeos, mensajes y archivos personales. Solo se mantiene el sistema operativo y las apps que venían preinstaladas cuando lo compraste.
Este proceso es muy útil cuando el teléfono va excesivamente lento, se llena de apps que ya no usas, acumula restos de desinstalaciones y archivos temporales o tiene errores extraños desde hace tiempo que no se arreglan con actualizaciones ni reinicios normales.
También conviene hacerlo antes de vender, regalar o ceder el móvil a otra persona, ya sea a un familiar o a la empresa. De esa forma, te aseguras de que no quedan datos personales ni cuentas conectadas, y evitas que alguien pueda acceder a tu información privada o a servicios donde sigas con la sesión abierta.
En entornos laborales, el reseteo de fábrica es casi obligatorio cuando un empleado devuelve un móvil de empresa, porque es la manera más sencilla de borrar correos, archivos sensibles y credenciales corporativas que podrían suponer un riesgo si se quedaran en el dispositivo.
Qué hacer antes de un reseteo de fábrica para no perder datos

Si te planteas resetear el móvil de fábrica, hay algo fundamental: preparar una copia de seguridad completa de la información que no quieres perder. De lo contrario, todo lo que no esté respaldado se borrará para siempre durante el proceso.
En Android, puedes activar la copia de seguridad de Google en los ajustes del sistema para guardar en la nube los datos de las aplicaciones compatibles, el historial de llamadas, los contactos, algunos SMS, los ajustes básicos y, si usas Google Fotos, también tus fotos y vídeos, siempre que tengas la copia en la nube activada.
Además, es recomendable revisar que tus contactos y calendarios estén sincronizados con tu cuenta de Google u otro servicio, copiar manualmente a la nube o a un ordenador las fotos que tengas solo en almacenamiento interno y anotar o trasladar a un gestor las claves de aplicaciones de verificación en dos pasos, si las utilizas.
Antes de borrar nada, comprueba que recuerdas el PIN y la contraseña de tu cuenta de Google, porque los necesitarás cuando vuelvas a configurar el dispositivo. Si vas a vender o regalar el móvil, es esencial que elimines la cuenta de Google del dispositivo para evitar problemas con la protección antirrobo (FRP), que puede bloquear el acceso tras un borrado si la cuenta se queda asociada.
En iPhone, el equivalente es hacer una copia en iCloud o una copia cifrada a través de Finder o iTunes. La copia cifrada es la opción más completa porque incluye también contraseñas, datos de Salud y prácticamente toda la configuración del sistema, permitiendo que el iPhone quede tal y como lo tenías después de restaurar.
Cómo resetear un móvil Android paso a paso
A la hora de ejecutar el borrado de fábrica en un Android, lo primero es que el móvil tenga batería de sobra. Se recomienda que esté por encima del 60 % y, si puedes, que permanezca conectado al cargador durante todo el proceso para evitar apagados a medias.
En la mayoría de dispositivos con Android “puro” o capas similares, el camino estándar para restablecer el móvil de fábrica suele ser muy parecido. Entra en los Ajustes del sistema, busca el apartado llamado “Sistema” y dentro de él entra en las opciones de “Recuperación” o “Restablecer”.
Dentro de ese menú verás varias posibilidades. La que nos interesa para dejar el móvil como recién comprado es “Borrar todos los datos (restablecer datos de fábrica)”. Al pulsarla, Android te mostrará un resumen de todo lo que se va a eliminar del teléfono para que tengas claro que el proceso es irreversible.
Si estás seguro de seguir adelante, confirma la acción, introduce tu PIN, patrón o contraseña si te la pide y toca el botón de aceptar o “Restablecer”. El móvil se reiniciará, mostrará una barra de progreso y tardará varios minutos en completar el borrado. Cuando termine, se encenderá con el asistente inicial de configuración, como el primer día.
En móviles Samsung, la ruta concreta es ligeramente distinta. Debes entrar en Ajustes, bajar hasta “Administración general”, tocar en “Restablecer” y elegir “Restablecer datos de fábrica”. Verás igualmente una lista con los datos que se van a borrar, y tras confirmar e introducir tu PIN, el dispositivo llevará a cabo el borrado completo.
Si eres de los que solo quiere “limpiar” sin borrar fotos ni archivos personales, muchas capas de Android ofrecen opciones intermedias como “Restablecer ajustes” o “Restablecer configuración de red”. Estas funciones resetean parámetros del sistema sin eliminar tus datos ni aplicaciones, lo que puede resolver comportamientos raros con el WiFi, Bluetooth o notificaciones sin pasar por un formateo total.
Cómo resetear un iPhone sin perder lo importante
En el caso del iPhone, el proceso de borrado de contenidos también es bastante directo, siempre que hayas preparado antes una copia de seguridad en iCloud o en tu ordenador. Si el objetivo es venderlo o prestarlo, conviene desactivar antes la función “Buscar mi iPhone” y cerrar sesión en iCloud desde los ajustes.
Para iniciar el borrado, entra en la app Ajustes, toca en “General” y busca la opción “Transferir o restablecer iPhone” en la parte inferior del menú. Dentro, selecciona “Borrar contenidos y ajustes”, que es la opción que lo deja como recién salido de la caja.
El sistema te pedirá tu código de desbloqueo y, si aún tienes activa la cuenta de iCloud, es posible que también solicite la contraseña de tu ID de Apple como medida de seguridad. Una vez confirmas, el iPhone iniciará el proceso de borrado y reinicio, que puede tardar varios minutos.
Cuando termine, verás la pantalla de bienvenida para configurar el idioma, la red WiFi y el resto de opciones básicas. En ese momento podrás elegir restaurar desde una copia de iCloud o desde una copia local cifrada, devolviendo al iPhone casi exactamente al estado en el que estaba antes del borrado.
Si solo quieres resolver problemas menores sin perder datos, puedes usar dentro del mismo menú la opción “Restablecer ajustes”, que devuelve los parámetros del sistema a su estado por defecto pero mantiene tus aplicaciones, fotos y archivos intactos. Es una buena alternativa cuando algo va mal con notificaciones, sonidos o conexiones, pero no quieres perder tu contenido.
Cómo apagar un iPhone paso a paso según el modelo
Apagar un iPhone moderno es bastante sencillo, aunque el método exacto cambia ligeramente según el modelo y si tiene o no botón físico de inicio. En los iPhones sin botón frontal (como los de la familia X, 11, 12, 13, 14 y posteriores), el procedimiento consiste en mantener pulsado el botón lateral junto con cualquiera de los botones de volumen.
Al mantener pulsados a la vez el botón lateral y subir o bajar volumen, verás en pantalla un control deslizante con la palabra “Apagar”. Solo tienes que arrastrar ese deslizador y esperar unos 30 segundos hasta que el dispositivo se apague por completo; la pantalla quedará totalmente negra.
En modelos como iPhone 8, 7 o 6, que aún mantienen botón frontal pero con distinto diseño de marcos, basta con mantener pulsado el botón lateral de encendido hasta que aparezca el mismo control deslizante de apagado, que deberás arrastrar para completar el proceso. De nuevo, tras unos segundos la pantalla se apagará del todo.
Si tienes un iPhone SE, 5 o anterior, el botón de encendido está en la parte superior del marco. Mantén pulsado ese botón hasta que veas el deslizador de apagado, arrástralo y espera medio minuto a que el teléfono concluya el apagado. Aunque cambie la ubicación del botón, el gesto con el deslizador es el mismo en todos los casos.
En cualquier modelo, si lo prefieres, también puedes apagar el iPhone desde los ajustes de iOS sin usar botones físicos. Entra en Ajustes, toca en “General”, baja hasta el final y verás la opción “Apagar”. Al pulsarla, aparecerá el mismo deslizador en pantalla para confirmar el apagado, ideal si el botón de encendido está dañado.
Consejos finales para dominar el apagado y reinicio de tu móvil
Aprender a apagar, encender y reiniciar correctamente tu móvil, ya sea Android o iPhone, te da un control básico que te ahorra muchos disgustos. Un reinicio a tiempo soluciona bloqueos, una copia de seguridad bien hecha evita pérdidas de datos al resetear de fábrica, y saber usar el menú de apagado te permite desconectar de verdad cuando lo necesitas.
Conviene que practiques con calma: localiza el botón de encendido, prueba a bloquear y desbloquear la pantalla, haz un apagado completo y vuelve a encender el dispositivo para familiarizarte con los tiempos y las pantallas que aparecen. Si alguna vez se queda colgado, te sentirás más seguro forzando un reinicio sabiendo que no vas a borrar tus fotos ni tus archivos.
Y si llega el momento de vender el móvil o empezar de cero porque va fatal, tómate unos minutos en preparar copia de seguridad, revisar contraseñas, eliminar cuentas asociadas y desactivar la protección antirrobo antes de borrar nada. Con estas precauciones simples, podrás dejar el teléfono como nuevo con la tranquilidad de que tus datos siguen a salvo y listos para recuperar en tu próximo dispositivo.
