
No hay duda de que Adobe Photoshop es una de las herramientas preferidas y de referencia para profesionales y aficionados. Dentro de los muchos recursos que tienes en el programa, uno de los más utilizados es la varita mágica. Con ella puedes eliminar o reemplazar rápidamente los fondos, aunque has de saber muy bien utilizarla para que el resultado sea bueno desde el principio. Por eso, ¿qué tal si te enseñamos cómo utilizar la varita mágica para seleccionar fondos en Photoshop?
A continuación te vamos a hablar de esta herramienta dentro de Photoshop y cómo puedes utilizarla para sacar el máximo beneficio de ella (y ahorrar mucho tiempo).
Qué es la herramienta de varita mágica de Photoshop

La varita mágica, en inglés Magic Wand Tool, es una herramienta de selección autónoma. Se basa en la uniformidad de color de los píxeles, de tal forma que, al hacer clic en un área de la imagen, Photoshop, de manera automática selecciona todos los píxeles que haya alrededor y que compartan ese rango de color. Se puede utilizar fácilmente en imágenes donde haya fondos sólidos, cielos uniformes, paredes lisas o colores planos. Pero cuando el fondo tiene muchos colores diferentes es más difícil de que funcione correctamente.
Para poder activarla, tienes que ir a la barra de herramientas y, una vez allí, en la parte izquierda, verás el icono de varita mágica. El acceso directo es con la tecla W. En caso de que veas la herramienta de selección rápida en su lugar (y no la varita), tendrás que hacer un clic y mantenerlo hasta que se te desplieguen las dos opciones. Y una vez hecho escoges la varita mágica.
Pasos para seleccionar un fondo con la varita mágica
A continuación, te vamos a dar las claves para que puedas usar correctamente la varita mágica. Lo primero que tienes que hacer es abrir la imagen en Photoshop. Para ello, tienes dos opciones. La primera es abrir el programa y luego ir a Archivo / Abrir para seleccionar la imagen que quieres editar. Asegúrate de que está en un formato adecuado y que tiene una buena resolución. De lo contrario puede no seleccionarse bien el color.
La otra opción que tienes es la de buscar en la carpeta la imagen, darle con el botón derecho y elegir la opción de abrir con y que sea Photoshop. De esta manera se abrirá el programa (si no lo tenías abierto) así como la imagen para que puedas trabajar.
El siguiente paso que debes dar es desbloquear la capa de fondo. Esto lo puedes conseguir en la paleta de capas. Ahí deberás ver si la capa de la imagen está bloqueada o no. Si lo está, basta con hacer doble clic en ella para convertirla en una capa editable. Si no está bloqueada, no la toques y déjala así.
Ahora, tendrás que pulsar en el icono de la varita mágica o bien pulsar W para acceder a ella. Eso hará que el puntero de tu ratón cambie de una flecha (o la imagen que tengas) a una varita. En la parte superior de Photoshop, verás un campo que se llama Tolerancia. Este apartado es muy importante porque determina cuán similares son los colores que se van a seleccionar. Si es una tolerancia baja, será de 10 a 30 y los colores que va a seleccionar van a ser muy similares. En caso de una alta (de 50 a 100), la selección será mucho más amplia.
Para que te hagas una idea, si lo que tienes entre manos es un fondo blanco, gris o uniforme, si lo pones entre 30 y 40 de tolerancia será suficiente.
Cuando ya tienes eso, basta con hacer clic con la varita mágica en el fondo que quieres seleccionar. Puede pasar que no seleccione todo el fondo que quieres. La opción sería ir por partes, pero en realidad podrías activar el añadir a selección y así irías sumando las zonas. Y ojo, porque también puedes restar otras áreas.
Una vez seleccionado todo, puedes ir a Selección / Modificar / Expandir o contraer, según necesites que el borde se te amplíe o se reduzca. Si está bien, pasa a Selección / Modificar / Suavizar o calado. Esto hará que el borde sea más suave y evitarás recortes duros que, a nivel fotográfico, se notan demasiado. Otra opción es usar una máscara, sobre todo si la imagen tiene cabello, plantas o elementos con contornos complejos.
Con el fondo aún seleccionado, lo que puedes hacer es:
- Eliminarlo, pulsando Supr o Delete.
- Reemplazarlo, por ejemplo creando una máscara de capa o invirtiendo la selección.
- Añadir un fondo nuevo que sustituya al original de la imagen.
Cuándo no deberías usar la varita mágica

La varita mágica no es una herramienta que puedas usar siempre. De hecho, solo te la recomendamos cuando el fondo sea plano o de un solo color, cuando haya un buen contraste entre el fondo y el objeto y cuando necesites rapidez, pero no te importe tanto la calidad. En otros casos, conviene optar por herramientas como la selección rápida, la pluma, o usar Seleccionar sujeto con refinado de bordes.Son mucho más precisas y fiables, con un resultado más conseguido. Cada una tiene sus pros y sus contras.
Por ejemplo, la selección rápida es ideal para zonas con variación de color. El seleccionar sujeto permite usar la inteligencia artificial para identificar automáticamente al sujeto principal. En el caso de la herramienta pluma, es una de las más precisas, pero tiene un problema, y es que es manual. Es útil para los contornos definidos, pero requiere tiempo para poder usarla y que quede bien recortado el fondo. Por último, el seleccionar y aplicar máscara te ayudará a refinar las selecciones complejas, como el cabello o el humo.
Ahora ya sabes cómo usar la varita mágica en Photoshop y dónde puedes utilizarla. Solo te queda ponerte manos a la obra con ella y ver los resultados que puedes obtener. ¿Has usado alguna vez la varita mágica? ¿Cómo te fue?
