Andy Goldsworthy es un escultor británico, de gran renombre en su campo, que crea ciertas obras en plena naturaleza con palos y piedra con la única ayuda de su creatividad y esa forma de recolectar lo que le rodea.
Un arte efĂmero y que transita solamente por dĂas hasta que es la propia naturaleza la que se encarga de despedazarlo o arrancarlo por la propia fuerza del viento al desdibujar las formas que haya creado este artista británico.
Goldsworthy, hijo de un matemático, creciĂł trabajando en granjas antes de que tuviera la oportunidad de empezar con su carrera en la Universidad de Central Lancashite. Tal como el dice, parte de su trabajo es como seleccionar los mejores tomates en un mercado para poder conjuntarlos de la forma más armĂłnica y poder crear esas obras que podĂ©is encontrar aquĂ en la forma de fotografĂas.

Tal como he dicho, parte del trabajo de Goldsworthy es efĂmero y caduco, tal como las hojas de ciertos árboles que en otoño caen. TambiĂ©n tiene su sentido para demostrar la propia fragilidad del planeta, aunque el dibujo de este escultor británico tiene otras intenciones más complejas.

«Cuando creo algo, en el propio campo o en la calle de una ciudad o pueblo, desaparecerá, pero es parte de la historia de esos lugares. En los primeros dĂas de mi trabajo se centraba en la idea del colapso y el decaimiento. Ahora alguno de esos cambios que ocurren son demasiado bellos para ser descritos.»

Muchas veces usa el propio devenir de alguna de sus obras para dejarlas asĂ, tal cual. Andy Goldsworthy tiene varios libros publicados a los que podĂ©is dirigiros desde este enlace, y su propio sitio web donde acudir a parte de su trabajo artĂstico.
Un artista británico que esculpe el entorno que le rodea para que en dĂas vuelva todo a su mismo estado.
Una escultura que destaca en su entorno.