El mundo del diseño gráfico se viste de gala para recordar a uno de sus mayores exponentes. Joan Costa Solà-Segalés, el hombre que supo ver antes que nadie que el diseño no era un mero capricho estético sino una herramienta social, habría cumplido cien años este 6 de julio. Para conmemorar esta cifra redonda, el Col·legi Oficial de Disseny Gràfic de Catalunya ha puesto en marcha una serie de eventos que se prolongarán durante los próximos meses bajo el nombre de Año Joan Costa, una iniciativa que busca acercar su figura a la ciudadanía y reivindicar su papel crucial en la comunicación moderna.
Aunque nació en Badalona en 1926, su influencia traspasó fronteras mucho antes de que la globalización fuera un término cotidiano. Costa fue un auténtico autodidacta que, movido por una curiosidad insaciable, terminó siendo investido doctor Honoris Causa por varias instituciones internacionales. Este homenaje no es solo un vistazo al pasado, sino una forma de poner en valor el pensamiento crítico en una época donde la saturación informativa y las nuevas tecnologías están transformando por completo la forma en la que nos comunicamos y entendemos nuestro entorno.
La mano detrás de las marcas que nos rodean
Si echamos un vistazo a las empresas que han configurado el paisaje visual de España en las últimas décadas, es casi imposible no toparnos con su trabajo. Desde el icónico pollito de Avecrem hasta la sobriedad de Telefónica, Repsol, Seat o Correos, Joan Costa estuvo detrás de la creación o renovación de más de 400 identidades corporativas. Su enfoque siempre fue el mismo: diseñar desde las necesidades reales de la gente, analizando cómo nos comportamos y qué necesitamos para que la información sea clara y útil, huyendo de los adornos innecesarios.
No se limitaba a dibujar un logotipo y dar el trabajo por terminado. Para él, la comunicación de una empresa abarcaba desde el mobiliario de una oficina hasta el tono de los documentos administrativos. Consideraba que la simplicidad era la respuesta más difícil de alcanzar pero la más efectiva. Esta visión integral le permitió dirigir la primera enciclopedia del diseño del mundo y escribir más de cincuenta libros de diseño gráfico que, a día de hoy, siguen siendo manuales de cabecera para los profesionales del sector que buscan entender la psicología del impacto visual.
Un programa de actividades de largo recorrido
La agenda de este centenario es de lo más ambiciosa y no se queda solo en el territorio catalán. Se han previsto exposiciones itinerantes que recorrerán universidades y centros profesionales de diversos países, además de una gran muestra final en el Palau Robert de Barcelona programada para el verano de 2027. Este despliegue servirá para mostrar materiales inéditos de su archivo personal, permitiendo a los visitantes entender cómo trabajaba un «director de orquesta» de la estrategia visual que prefería los resultados tangibles a la fama personal.
Entre las propuestas más interesantes destaca el Premio Internacional Joan Costa para Estudiantes Iberoamericanos, que premiará los mejores trabajos de final de grado en disciplinas creativas. También se ha puesto el foco en el talento joven femenino con el programa de mentoría FullLila, una iniciativa que conectará a profesionales consolidadas con alumnas que están dando sus primeros pasos en el sector. Es una forma de asegurar que el legado de Costa no se quede guardado en un cajón, sino que sirva de impulso para las nuevas generaciones.
Diseño humano frente a la inteligencia artificial
Uno de los platos fuertes de esta conmemoración será el debate sobre el papel del diseñador en el contexto tecnológico actual. Bajo el lema «Esto no lo ha pensado una IA», se lanzará una campaña para reivindicar la capacidad de análisis y la ética humana en la creación. La idea es recordar que, aunque las máquinas puedan generar imágenes, la responsabilidad social y el pensamiento estratégico siguen siendo cualidades intrínsecamente humanas que Joan Costa defendió hasta sus últimos días de vida.
El punto final a este ciclo de homenajes lo pondrá un congreso internacional en noviembre de 2027, donde expertos de todo el mundo se reunirán para reflexionar sobre los retos contemporáneos de la comunicación. Será el momento de analizar cómo las enseñanzas de un hombre que empezó dibujando carteles de cine en Badalona siguen siendo plenamente válidas para enfrentarse a la desinformación y a los nuevos canales digitales. Al fin y al cabo, Costa siempre sostuvo que el diseño debe generar confianza y facilitar la comprensión del mundo, algo que parece más necesario que nunca.
Todas estas iniciativas, que cuentan con el respaldo de un comité de honor formado por grandes figuras de la cultura como Joan Fontcuberta o Daniel Giralt-Miracle, pretenden que la sociedad redescubra a un visionario que trabajó para que nuestro día a día fuera más ordenado y comprensible. Se trata de un reconocimiento merecido a una trayectoria coherente que demostró que detrás de cada símbolo cotidiano hay una profunda reflexión antropológica y sociológica puesta al servicio del bien común y la claridad comunicativa.
