Es uno de los productos más famosos de la dinastía Coca-Cola y acaba de renovar su imagen. Fanta ha rediseñado su logotipo y añadiendo una estética bastante más refrescante. Su objetivo es conectar con su público directo, joven y adolescente sobre todo. De momento la empresa sólo ha dado luz verde a los cambios en Italia, Polonia, Serbia y Malta. Eso sí, se espera que se vaya integrando y se imponga como la imagen oficial del producto.
Los cambios se han implantado tanto dentro del propio logotipo, como en el diseño de la botella que contiene el refresco. Ambos en la misma sintonía estratégica, tratan de introducir mayor dinamismo, agilidad y ritmo visual a la composición. Conjuntamente con las burbujas que acompañan sus campañas publicitarias, encontramos ahora una botella retorcida. Casi cercenada por su propio movimiento, algo que nos proporciona una mayor sensación de ligereza, flexibilidad, dinamismo. Finalmente, nos recuerda a un cuerpo sano, joven y enérgico, capaz de retorcerse para entrar en contacto con nosotros.
¿Qué ha pasado con su logotipo?
Por otro lado, la solución gráfica que se ha dado a su logotipo destaca por mantener su paleta. La diferencia está en que esta vez, la fuente principal no es de color azul sobre blanco, sino que se invierte. Ahora el color blanco se superpone al color azul oscuro y este último queda recluido a los contornos de las letras. Además las letras que integran el nombre de la marca pasan a ser mayúsculas casi a modo de grito rebelde y una vez más joven. La estructura de nuestros caracteres continúa siendo inestable. Mantenemos una ruptura rítmica en la sucesión de cada una de las letras. Además, se añaden los gajos de una naranja en el área inferior. Este es el único elemento anaranjado que logra superponerse al azul oscuro que rodea nuestra tipografía.
A nosotros nos parece que ha sido una elección muy acertada capaz de transmitir un aura bastante más cálida y juvenil al público objetivo.