FUJIKINA Madrid, el gran encuentro europeo de fotografía en la capital

  • FUJIKINA Madrid 2026 llega al COAM los días 23 y 24 de mayo como gran cita europea de la fotografía
  • Programa con conferencias, talleres, paseos fotográficos, pruebas de equipo e impresión
  • Exposiciones previas y colectivas en el COAM, en diálogo con PHotoESPAÑA y Fundación MAPFRE
  • Fuerte enfoque en comunidad, materialidad de la imagen e impulso al talento emergente

Evento fotográfico FUJIKINA Madrid

Madrid se prepara para convertirse durante varias semanas en uno de los focos fotográficos más importantes de Europa gracias a FUJIKINA Madrid 2026, el festival impulsado por Fujifilm que aterriza en la capital con una programación amplia, participativa y pensada para todo tipo de públicos. El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) será el epicentro de un encuentro que aspira a consolidarse como cita imprescindible para quienes viven la imagen de forma profesional o simplemente como pasión.

El evento principal se celebrará los días 23 y 24 de mayo en el COAM, aunque la actividad arranca antes con exposiciones y propuestas culturales que extienden el impacto de FUJIKINA por la ciudad. Conferencias magistrales, talleres prácticos, demostraciones en vivo, paseos fotográficos, servicios técnicos y zonas de prueba de equipos convivirán con un sólido programa expositivo que sitúa a Madrid en el mapa internacional de la fotografía contemporánea.

Un festival europeo con espíritu de comunidad

FUJIKINA llega a Madrid tras haber pasado por ciudades europeas como Barcelona, Berlín, Londres, Estocolmo o Arles, consolidándose como uno de los grandes encuentros del sector en el continente. Lejos de plantearse como una simple feria de producto, el formato apuesta por un enfoque más cercano y experiencial, donde la tecnología convive con la reflexión y el intercambio entre creadores, industria y público.

Desde la organización se subraya que no se trata únicamente de un evento de marca, sino de un espacio de diálogo con la comunidad fotográfica. Tal y como ha explicado José Márquez, Product & Project Manager de Fujifilm, el objetivo es priorizar la cercanía con quienes colaboran y participan en el proyecto, fomentando dinámicas horizontales entre ponentes, asistentes y técnicos especializados.

En este sentido, FUJIKINA recoge parte del legado histórico de grandes citas como Photokina, la mítica feria de Colonia que marcó durante décadas el pulso de la industria. Sin embargo, adapta ese espíritu a un formato más actual: menos centrado en el escaparate puramente comercial y más orientado a la experiencia directa, la formación, la práctica y la construcción de comunidad.

“En este acontecimiento único como es FUJIKINA Madrid celebramos el poder de las imágenes y de sus creadores”, señalaba Eduardo López, director de FUJIFILM Imaging y Recording Media en España, destacando también el papel de las alianzas con entidades como World Press Photo o PHotoESPAÑA para articular un proyecto con vocación claramente cultural.

Fechas, lugar y una programación para todos los niveles

El núcleo del festival tendrá lugar los 23 y 24 de mayo en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, un espacio ya habitual en la agenda cultural de la ciudad y que en esta ocasión se transforma en un auténtico hub de fotografía. Desde la planta de acceso hasta distintas salas, el COAM acogerá conferencias, exposiciones, zonas de demostración y áreas dedicadas a la experimentación con imagen fija y vídeo.

La programación está diseñada para profesionales, estudiantes, aficionados y creadores de contenido. Quienes se acerquen al COAM encontrarán charlas magistrales, mesas de diálogo, workshops, sesiones prácticas y paseos fotográficos guiados que recorrerán diferentes rincones de Madrid, aprovechando la ciudad como escenario creativo.

Además, el festival incluye demostraciones en directo y sesiones fotográficas in situ, donde se podrán observar flujos de trabajo completos, desde la captura hasta la edición y la impresión. Esta combinación de teoría y práctica busca que la experiencia no se limite a escuchar ponencias, sino que el público pueda aplicar ideas, resolver dudas y probar en primera persona distintas técnicas y herramientas.

Fuera del fin de semana central, el COAM ya ha activado una exposición previa en el lobby del edificio, accesible al público desde finales de abril y que se mantiene hasta el cierre del festival. Esta continuidad en el tiempo refuerza el peso de FUJIKINA dentro de la agenda cultural madrileña, más allá de los dos días de actividades intensivas.

Protagonistas y contenidos: grandes nombres y miradas diversas

Uno de los grandes atractivos de FUJIKINA Madrid 2026 es la participación de fotógrafos y agentes culturales de primer nivel del panorama nacional e internacional. Entre los nombres confirmados destacan Alberto García-Alix, Estela de Castro, Samuel Aranda, Álvaro Sanz, Joan Vendrell, Toni Amengual, Nerea Garro, Rodrigo Roher, María Santoyo y Sonia Celma (PHotoESPAÑA), entre otros.

García-Alix, figura clave de la fotografía española contemporánea, presentará La ausencia como estímulo, una propuesta en formato de conferencia visual en la que reflexiona sobre cómo la ausencia, su presencia en la vida y su carga emocional atraviesan su obra. Acompañando el texto de su intervención, se mostrarán sesenta y ocho imágenes, en su mayoría inéditas y realizadas en los últimos quince años.

La presencia de creadoras como Estela de Castro o Nerea Garro introduce miradas comprometidas con el retrato, la memoria y las relaciones humanas, mientras que fotógrafos como Samuel Aranda o Toni Amengual aportan enfoques ligados al fotoperiodismo, el territorio y las realidades sociales. Esta diversidad de trayectorias busca representar el amplio abanico de formas de entender y practicar la fotografía hoy.

Además de los autores que dan cuerpo al programa, la implicación de profesionales como María Santoyo y Sonia Celma refuerza la conexión con el ámbito curatorial y con proyectos de largo recorrido como PHotoESPAÑA. El resultado es una programación que combina voces consagradas con perfiles emergentes, creando un entorno donde es posible escuchar, debatir y contrastar perspectivas.

Exposiciones en el COAM: Lo que nace y la colectiva de FUJIKINA

Más allá de las actividades formativas y de demostración, FUJIKINA Madrid 2026 se integra de lleno en la escena expositiva de la ciudad. El COAM acoge, entre el 30 de abril y el 24 de mayo, dos muestras complementarias que convierten el edificio en un espacio de inmersión en la fotografía contemporánea.

Por un lado, la exposición Lo que nace, de Matías Costa, se presenta como uno de los ejes principales de la programación oficial de PHotoESPAÑA 2026. La muestra recorre la trayectoria del autor desde finales de los noventa, cuando ganó el premio Descubrimientos PHotoESPAÑA 1998, hasta desarrollos más recientes en los que su lenguaje se vuelve más introspectivo y personal.

Compuesta por 81 piezas —59 fotografías y 22 páginas de cuadernos—, Lo que nace aborda temas como la memoria, la identidad y la autoficción. En palabras del propio Costa, se trata de una manera de regresar al origen y revisar el camino recorrido desde la mirada del presente, algo que permite entender la evolución de su obra y del contexto en el que se ha desarrollado.

En paralelo, el COAM acoge una exposición colectiva vinculada directamente a FUJIKINA Madrid 2026, también comisariada por Matías Costa y con diseño museográfico de Natalia Garcés. Esta muestra reúne 27 fotografías de cinco autores que se acercan a cuestiones clave de la práctica fotográfica actual: territorio, familia, poder, retrato y vida cotidiana.

Las obras de la exposición colectiva han sido producidas en el laboratorio Espacio RAW utilizando papel fotográfico de Fujifilm, subrayando la importancia de la materialidad de la imagen y el diálogo entre tecnología, laboratorio y creación artística. Entre ambas exposiciones, el visitante puede percibir cómo tradición, innovación y nuevas narrativas visuales se cruzan en un mismo espacio.

La experiencia FUJIKINA: tocar, probar, imprimir

Una de las señas de identidad de FUJIKINA Madrid 2026 es la posibilidad de probar de primera mano equipos de última generación. Los asistentes dispondrán de zonas específicas para experimentar con cámaras, objetivos, accesorios y soluciones de impresión, acompañados por personal técnico que resolverá dudas y sugerirá configuraciones en función de las necesidades de cada usuario.

Entre los equipos presentes se encuentra la compacta premium X100VI, modelos de la Serie X orientados a fotografía y vídeo híbridos y la gama GFX de formato medio, pensada para quienes buscan la máxima calidad de imagen. También habrá cámaras instantáneas INSTAX, impresoras portátiles y sistemas de impresión profesional que permitirán comprobar resultados sobre diferentes soportes y acabados.

El enfoque no es únicamente mostrar producto, sino ofrecer experiencias prácticas en situaciones reales, desde sesiones en plató hasta dinámicas de street photography durante los paseos fotográficos. De este modo, las personas que se acerquen al festival podrán explorar qué tipo de herramienta encaja mejor con su forma de trabajar o de disfrutar de la fotografía.

Además, FUJIKINA pondrá a disposición de los asistentes un servicio de préstamo y alquiler in situ de cámaras y objetivos, lo que facilita que quienes no cuentan con determinado equipo puedan usarlo durante las actividades o para realizar sus propias imágenes por la ciudad. La intención es rebajar barreras de acceso y que el público pueda experimentar sin necesidad de tener todo el material en propiedad.

En paralelo, se habilitará un servicio gratuito de comprobación y limpieza para usuarios de equipos Fujifilm. Técnicos especializados revisarán el estado de cámaras y ópticas, realizarán mantenimientos básicos y atenderán consultas relacionadas con funcionamiento, configuraciones o posibles incidencias.

Fotografía, impresión y el papel de la tecnología

En el contexto de FUJIKINA Madrid 2026, la reflexión sobre la evolución del mercado fotográfico y el papel de la impresión tiene un peso importante. Tal y como explica Eduardo López, el sector no ha vuelto a alcanzar los niveles del año 2000, cuando el carrete analógico estaba en su punto álgido, en gran parte por el impacto del smartphone y la masificación de la imagen digital.

A pesar de esa caída respecto al pico analógico, la pandemia marcó un punto de inflexión en la impresión fotográfica. El tiempo en casa llevó a muchas personas a revisar archivos, seleccionar fotografías y crear álbumes físicos, reactivando un proceso que requiere pausa y criterio. Ese redescubrimiento de la copia en papel ha reabierto el debate sobre qué significa realmente conservar una fotografía.

Desde esta perspectiva, se insiste en que la fotografía gana valor con el paso del tiempo, especialmente cuando se materializa en forma de copias impresas, libros o exposiciones. Frente al carácter efímero de las redes sociales y la fragilidad de los archivos digitales, la impresión se percibe como una forma de fijar la memoria, tanto en el ámbito personal —álbumes familiares, recuerdos cotidianos— como en el cultural e institucional.

La organización del festival plantea también cómo la inteligencia artificial podría jugar un papel en la gestión de grandes archivos personales, facilitando la selección de imágenes relevantes y potenciando, de manera indirecta, la impresión. El reto no está tanto en la disponibilidad de tecnología de salida, sino en encontrar el tiempo y las herramientas para cribar, ordenar y decidir qué merece pasar del disco duro al papel.

En este escenario híbrido, FUJIKINA se presenta como un punto de encuentro donde lo digital, lo analógico y el smartphone conviven, reflejando la realidad actual del consumo fotográfico. La cámara del móvil ha democratizado la producción de imágenes, pero las copias impresas, los fotolibros y las muestras expositivas siguen siendo claves para construir legados visuales duraderos.

Del móvil a la cámara: nuevos hábitos y retorno a lo analógico

La irrupción del smartphone con cámara y la expansión de redes sociales como Instagram o TikTok han transformado profundamente la forma en que se produce y se comparte fotografía. Hoy, la cámara integrada es uno de los principales argumentos de venta de los teléfonos, lo que ha convertido la imagen en un lenguaje cotidiano y prácticamente universal.

Este proceso ha tenido efectos ambivalentes. Por un lado, ha supuesto una democratización sin precedentes en el acceso a la fotografía: casi cualquier persona puede registrar su entorno y difundir sus imágenes. Por otro, ha provocado una cierta devaluación de la percepción del trabajo profesional, al extenderse la idea de que “cualquiera puede hacer fotos” con el teléfono.

Los responsables de FUJIKINA señalan que, más que ver el móvil como un enemigo, la industria lo ha asumido como un aliado que también genera imágenes imprimibles. Muchas de las fotografías que hoy se convierten en copias físicas, álbumes o regalos proceden justamente de smartphones, lo que abre oportunidades para servicios de impresión, gestión de archivos y creación de productos personalizados.

Al mismo tiempo, se detecta un renovado interés por lo analógico entre las generaciones más jóvenes, que sin haber vivido la era del carrete o la fotografía instantánea “clásica” se acercan ahora a estos formatos como experiencia diferente a la inmediatez digital. Cámaras de película, vinilos o técnicas de revelado alternativas se integran en una cultura visual donde lo lento y lo táctil vuelven a ganar terreno.

En la práctica, conviven dos grandes comportamientos de consumo: uno más lúdico y social, centrado en el móvil y la compartición instantánea, y otro más creativo y especializado, que se apoya en cámaras dedicadas, formación y búsqueda de un lenguaje propio. FUJIKINA Madrid 2026 se dirige a ambos perfiles, ofreciendo espacios tanto para quien se inicia como para quienes ya tienen una trayectoria consolidada.

Alianzas estratégicas y dimensión cultural del festival

Uno de los factores que explican el peso de FUJIKINA Madrid 2026 dentro del calendario cultural es la red de colaboraciones con instituciones y organizaciones del sector. La vinculación con PHotoESPAÑA, World Press Photo o Fundación MAPFRE sitúa al festival en un ecosistema donde convergen arte, industria, educación y reflexión crítica.

En el marco de PHotoESPAÑA, programas como Descubrimientos encuentran en FUJIKINA una plataforma para que fotógrafos emergentes presenten sus trabajos ante profesionales y agentes clave. En esta edición, el proyecto ganador recibirá, además, equipamiento Fujifilm como apoyo concreto a su desarrollo, reforzando la idea de que el festival no solo exhibe obra, sino que también impulsa nuevas trayectorias.

El COAM funciona, durante casi un mes, como punto de cruce entre exposiciones, actividades educativas y demostraciones técnicas, una mezcla poco habitual que permite al público transitar de una sala de conferencias a una muestra expositiva o a un área de prueba de equipos sin salir del mismo edificio.

La implicación de entidades como Fundación MAPFRE, con un largo recorrido en la organización de grandes exposiciones fotográficas en Madrid, suma capas de legitimidad y contexto histórico al proyecto. De este modo, FUJIKINA no se percibe solo como una cita puntual, sino como parte de una red más amplia de iniciativas que trabajan por la difusión y el estudio de la imagen.

Otro detalle simbólico es la elección del clavel como elemento representativo de esta edición, en alusión a un emblema muy ligado a la identidad madrileña. Con este gesto, el festival subraya que no se limita a “aterrizar” en la ciudad, sino que aspira a integrarse en su tejido cultural y a dialogar con sus símbolos y su memoria.

Accesibilidad, públicos y el papel de Madrid en Europa

FUJIKINA Madrid 2026 nace con un fuerte compromiso con la accesibilidad y la apertura a públicos diversos. Buena parte de las actividades —especialmente exposiciones, demostraciones y algunas charlas— serán gratuitas, lo que facilita que cualquier persona interesada en la fotografía pueda acercarse al COAM sin grandes barreras económicas.

El festival está pensado para acoger desde fotógrafos profesionales hasta estudiantes de escuelas de arte, creadores de contenido y curiosos que quieren acercarse al medio por primera vez. La combinación de formatos —conferencias, talleres, paseos, encuentros informales— permite que cada visitante construya su propio recorrido en función de su nivel de experiencia y de sus intereses.

En el contexto europeo, la llegada de FUJIKINA a Madrid refuerza la posición de la ciudad como plaza clave para la fotografía contemporánea, sumando el festival a otros hitos como PHotoESPAÑA, las exposiciones de gran formato en instituciones y el creciente número de espacios independientes dedicados a la imagen.

Tras su paso por otras capitales y centros culturales del continente, FUJIKINA se integra en una red de eventos que, de forma conjunta, marcan el ritmo del debate fotográfico en Europa. La elección del COAM como sede, combinada con la colaboración de agentes locales, refuerza el papel de Madrid como anfitriona y, al mismo tiempo, como generadora de contenidos y propuestas propias.

Con todo ello, la edición de 2026 se perfila como un momento especialmente relevante para quienes quieran observar de cerca cómo se está transformando el medio fotográfico: qué preocupaciones atraviesan a los autores, cómo cambia la industria tras dos décadas de digitalización y qué lugar ocupa la imagen en una sociedad saturada de pantallas.

Conferencias, exposiciones, actividades participativas, zonas de prueba de equipos y una red de alianzas institucionales convierten a FUJIKINA Madrid 2026 en mucho más que un simple festival de fotografía. Durante las semanas que abarca su programación, el COAM y la ciudad entera se transforman en un laboratorio donde se cruzan reflexión y práctica, pasado analógico y presente digital, talento emergente y figuras consolidadas. Para quienes viven la imagen como herramienta de trabajo, forma de expresión o simple placer cotidiano, la cita promete ser una oportunidad singular para parar, mirar y repensar la relación con la fotografía en un momento de cambio constante.