La app de Gemini ya comprueba si una imagen ha sido creada con la IA de Google

  • Gemini puede analizar imágenes y avisar si fueron generadas o editadas con la IA de Google usando SynthID.
  • La marca de agua digital es invisible, persiste tras recortes o compresión y ya se ha aplicado a miles de millones de imágenes.
  • Google añadirá metadatos C2PA y planea extender la verificación a vídeo, audio y servicios como la Búsqueda.
  • La función ayuda a combatir desinformación y deepfakes, pero de momento solo cubre de forma fiable el contenido generado dentro del ecosistema de Google.

Herramienta para verificar imágenes generadas por IA

En un momento en el que se ha vuelto complicado distinguir una foto real de otra creada por inteligencia artificial, Google ha decidido dar un paso más con su asistente Gemini. La aplicación integra ahora una función que permite comprobar si una imagen ha pasado por los modelos de IA de la compañía, algo especialmente relevante para usuarios de España y Europa que quieren saber qué hay detrás de las imágenes que reciben por redes sociales, mensajería o correo.

Esta novedad hace que, con subir una imagen a la app de Gemini y formular una pregunta sencilla como “¿Fue creada con la IA de Google?” o “¿Está generada por IA?”, el asistente analice la fotografía y responda si ha sido generada o editada mediante sus sistemas. Además, no se limita a un sí o un no: acompaña la respuesta con contexto adicional sobre el contenido, lo que ayuda a valorar mejor su procedencia.

Cómo verifica Gemini si una imagen fue creada con la IA de Google

Uso de SynthID en Gemini para detectar imágenes generadas por IA

El eje de este sistema es SynthID, la tecnología de marcas de agua invisibles que Google presentó hace dos años. Esta herramienta inserta una señal digital directamente en los píxeles de las imágenes generadas o retocadas con sus modelos de IA, sin que se aprecie ningún cambio a simple vista. La marca permanece incluso cuando la foto se recorta, se comprime o se le aplican filtros, algo habitual cuando se comparte por mensajería o redes.

Cuando el usuario sube una foto a la app y lanza la pregunta, Gemini examina la imagen en busca de esa marca de agua SynthID. Si la encuentra, indica que la fotografía “fue creada o editada por la IA de Google” y añade información complementaria, por ejemplo contexto sobre el tipo de contenido y dónde se ha visto algo similar en la web. Si no detecta la marca, aclara que la imagen no parece haber sido generada con los modelos de Google, aunque deja abierta la posibilidad de que proceda de otras herramientas de IA.

Este tipo de verificación es especialmente útil en situaciones cotidianas en las que se reciben imágenes muy realistas: desde supuestas fotos de actualidad compartidas en grupos de WhatsApp hasta anuncios o creatividades en redes. En lugar de depender solo del ojo humano, el usuario puede apoyarse en una marca técnica incrustada en la propia imagen.

Google asegura que SynthID se ha aplicado ya a miles de millones de contenidos generados por sus modelos, incluidos los que producen sistemas como Nano Banana Pro (el modelo de generación de imágenes asociado a Gemini), lo que da una idea del alcance que puede tener esta comprobación en el ecosistema de la compañía.

Junto a la marca de agua invisible, Google mantiene además una marca visible en muchas de las imágenes generadas por los usuarios de los planes gratuitos y de Google AI Pro, una especie de “brillo” de Gemini que actúa como aviso claro para el usuario medio. En entornos profesionales, sin embargo, esa marca visible puede desactivarse para ofrecer un lienzo limpio, de modo que la verificación recae sobre SynthID y los metadatos.

Paso a paso: cómo usar la verificación de imágenes en la app de Gemini

Proceso en la app de Gemini para comprobar imágenes

El proceso está pensado para que cualquier persona con un móvil Android o iOS pueda usarlo sin complicaciones técnicas. No hace falta ser experto en edición ni en IA generativa; conocer consejos para escribir buenos prompts puede ayudar y basta con seguir unos cuantos pasos desde la propia app de Gemini.

En primer lugar, hay que abrir la aplicación y tocar el botón de añadir archivo, que suele aparecer en la parte inferior de la pantalla con un icono “+”. Desde ahí se puede elegir la imagen desde la galería del móvil, la carpeta de archivos o servicios como Google Drive. Una vez cargada la foto, se introduce una pregunta del estilo “¿Esta imagen fue creada o editada por IA?” o “¿La ha generado la IA de Google?” y se envía la consulta.

En segundo lugar, Gemini analiza la imagen, busca las señales de SynthID y devuelve un mensaje con su evaluación. Si detecta la marca, lo indica de forma explícita; si no la encuentra, explica que no ha sido creada con la IA de Google o que no puede determinarlo con total seguridad. En algunos casos también señala que no es posible saber si se ha usado otra herramienta de IA externa.

El tercer paso es interpretar la respuesta con cierto criterio. Que no aparezca la marca de SynthID no significa necesariamente que la foto sea auténtica en el sentido clásico (tomada con una cámara sin ninguna manipulación), solo indica que no se detecta la señal de Google. Puede tratarse de una imagen real, de una generada por otra IA o de un contenido tan modificado que la marca se haya degradado más de la cuenta.

Google reconoce que existen limitaciones técnicas en casos extremos: imágenes muy sencillas, archivos muy deteriorados por compresiones sucesivas o ediciones muy agresivas pueden dificultar la lectura de la marca. Aun así, el sistema se ha diseñado para resistir recortes habituales, cambios de tamaño y ajustes de brillo o color, con la idea de que resulte útil en el uso real de redes y mensajería.

SynthID, C2PA y el objetivo de rastrear mejor el contenido digital

La integración de SynthID en Gemini no llega sola. Google participa también en la C2PA, una coalición internacional para la procedencia y autenticidad del contenido en la que están presentes compañías como Adobe, OpenAI, Meta o Microsoft. Este grupo ha creado un estándar de metadatos que permite adjuntar información fiable sobre el origen y el historial de edición de una imagen, un audio o un vídeo.

En la práctica, estos metadatos C2PA actúan como una especie de ficha técnica incrustada en el archivo, donde se indica con qué herramienta se creó el contenido, qué modificaciones se realizaron y en qué momento. Google está empezando a incorporar este tipo de credenciales en imágenes generadas por modelos como Nano Banana Pro dentro de la app de Gemini, así como en creaciones realizadas a través de Vertex AI y Google Ads.

La combinación de SynthID y C2PA permite, por un lado, marcar las imágenes generadas por la IA de Google y, por otro, ofrecer un canal para verificar también archivos que procedan de herramientas de terceros que adopten el estándar. La intención de la compañía es extender progresivamente estos metadatos a más productos, incluidos servicios muy utilizados en Europa como YouTube, Google Fotos o el propio Buscador.

Para periodistas, verificadores de datos y medios digitales en España y en otros países europeos, disponer de un mecanismo estándar de procedencia del contenido puede resultar clave en coberturas sensibles, desde campañas electorales hasta conflictos internacionales. Actualmente, el uso de C2PA está creciendo, pero su adopción todavía no es universal, por lo que la trazabilidad completa sigue siendo un objetivo a medio plazo.

Además de la integración directa en la app, Google ha venido probando esta tecnología en un portal de verificación específico, SynthID Detector, destinado en un primer momento a periodistas, investigadores y profesionales de los medios. Esta herramienta destaca las partes de una imagen con mayor probabilidad de estar marcadas y sirve de complemento al uso más generalista que ahora permite Gemini.

Planes de futuro: de las imágenes al vídeo, el audio y la Búsqueda

Google ha dejado claro que no quiere limitar la verificación a las fotos estáticas. Entre sus planes figura extender SynthID a formatos como el vídeo y el audio, de modo que los contenidos generados por IA en estos soportes también puedan identificarse de forma más fiable. Esto cobra especial relevancia en un contexto de proliferación de deepfakes de voz y vídeo, que ya han provocado incidentes de desinformación en varios países europeos.

Otro de los objetivos es llevar estas capacidades a servicios de gran alcance como Google Search, el Buscador. La idea es que, cuando un usuario encuentre una imagen en la web, pueda consultar de forma sencilla si se trata de contenido generado por IA y, en su caso, por qué modelo. Este tipo de información contextual ya se está incorporando poco a poco a algunos resultados, pero la integración específica de SynthID y C2PA todavía está en fase de expansión.

En paralelo, Google continúa integrando SynthID en otras herramientas de su ecosistema, como el Editor Mágico y la función Reimaginar de los móviles Pixel, que permiten modificar fotos con IA. De esta forma, cualquier cambio sustancial realizado por estos sistemas queda marcado para poder ser detectado posteriormente, lo que añade una capa de transparencia a funciones que, de otro modo, podrían generar imágenes difíciles de distinguir de una fotografía tradicional.

La compañía reconoce que, mientras no exista un sistema de marcas adoptado de manera general por todas las plataformas de generación de imágenes, la verificación será necesariamente parcial. Sin embargo, insiste en que dar este paso dentro de su propio ecosistema es una forma de impulsar la adopción de estándares y de ofrecer a los usuarios herramientas concretas para moverse en un entorno digital cada vez más complejo.

En el caso de Europa, donde las instituciones comunitarias trabajan en marcos regulatorios para la inteligencia artificial y la desinformación, este tipo de iniciativas tecnológicas puede encajar como un complemento práctico a los requisitos legales, poniendo a disposición de ciudadanos, medios y administraciones sistemas de comprobación accesibles desde el móvil.

Qué puede y qué no puede hacer hoy la verificación de Gemini

Aunque el lanzamiento de esta función supone un avance importante, Gemini no es una herramienta mágica que resuelva todos los problemas de autenticidad. Por ahora, su punto fuerte está en señalar si una imagen ha sido creada o editada por la IA de Google gracias a SynthID; más allá de eso, el asistente solo puede hacer estimaciones basadas en el análisis visual.

En pruebas con imágenes generadas por otras herramientas, como modelos externos que no usan SynthID, Gemini ha sido capaz en ocasiones de intuir que se trataba de contenido sintético, pero sin un nivel de certeza comparable al que ofrece cuando detecta la marca invisible. También se han observado situaciones en las que el sistema interpreta una fotografía como stock cuando en realidad procede de otra IA, lo que muestra que el análisis puramente visual sigue teniendo margen de error.

Gemini puede llegar a indicar mensajes del tipo: “Esta imagen no está hecha con la IA de Google, pero no es posible determinar si se generó con otras herramientas de IA”. Es decir, el asistente es transparente al reconocer sus límites cuando no dispone de señales técnicas que le permitan confirmar el origen de la imagen.

Para el usuario medio, esto implica que la función de verificación debe entenderse como una ayuda más dentro de un conjunto de herramientas, y no como el único criterio para decidir si creer o no en una foto. Seguir siendo crítico con el contexto, la fuente que la comparte y el uso que se hace de la imagen sigue siendo fundamental, sobre todo en temas sensibles como política, salud o seguridad.

Con todo, la posibilidad de subir rápidamente una foto a la app de Gemini y recibir una respuesta con contexto en cuestión de segundos supone un recurso práctico para detectar al menos las imágenes vinculadas al ecosistema de Google, algo especialmente útil en campañas de publicidad digital, contenido patrocinado, noticias virales o recursos gráficos que circulan por redes en España y el resto de Europa.

La llegada de esta función a la aplicación de Gemini encaja en una tendencia clara en el sector tecnológico: grandes compañías que incorporan sistemas de autenticación y procedencia directamente en sus productos para intentar frenar el impacto de la desinformación y de los contenidos manipulados. En este contexto, la combinación de marcas de agua invisibles, metadatos estandarizados y explicaciones en lenguaje natural desde el propio asistente coloca a los usuarios en una mejor posición para entender qué hay detrás de cada imagen que ven en sus pantallas.

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