El mundo del diseño tipográfico ha puesto sus ojos en una propuesta que mezcla tradición y calle de una forma asombrosa. Jesús Barrientos Mora, docente e investigador de la BUAP, se ha desplazado hasta la prestigiosa Universidad de Stanford para participar en la cita anual de la Asociación de Tipografía Internacional (ATypI). No ha ido simplemente de oyente, sino que se ha encargado de liderar un taller especializado que ha dejado a los asistentes con la boca abierta por su originalidad.
Se trata de una inmersión total en la caligrafía gótica mexicana desde un prisma posmoderno, analizando cómo las letras de toda la vida pueden evolucionar. Este evento, que es el auténtico punto de encuentro para tecnólogos y diseñadores de todo el globo, ha servido de escaparate para mostrar cómo la cultura visual de las calles de Puebla se transforma en una herramienta académica de primer nivel, algo que ha despertado mucha curiosidad entre los expertos europeos y estadounidenses.
El rescate de la esencia urbana con Pueblackletter
El proyecto que Barrientos Mora tiene entre manos, bautizado como Pueblackletter, no es ninguna tontería y lleva un curro de documentación importante detrás. Se encuentra ahora mismo en una fase de experimentación muy interesante que busca catalogar todo ese arte que solemos ignorar cuando caminamos por la ciudad. Desde los rótulos de las tiendas de barrio hasta los mosaicos de talavera o los grafitis más espontáneos, todo sirve para dar forma a una identidad gráfica que es pura historia viva.
Al final, lo que se busca es que estos modelos caligráficos que habitan en el Centro Histórico de Puebla no se pierdan en el olvido con el paso de los años. La idea de crear alfabetos completos inspirados en la urbe permite que esa herencia visual tan potente cruce fronteras y llegue a oídos de especialistas en sitios tan dispares como Alemania o Japón, quienes se quedaron bastante sorprendidos con la técnica y el trasfondo social de la propuesta.
Durante las sesiones de trabajo en tierras californianas, el investigador desgranó cinco variantes de letra gótica que son una auténtica pasada visual. Entre ellas destacan la Mazate, con su textura cursiva tan característica, y la Victoria, que se presenta como una rotunda condensada muy potente. Tampoco se quedaron atrás estilos como la Serrano, la Montellano o la Retazo, cada una con una personalidad propia que refleja perfectamente la riqueza del patrimonio visual popular mexicano.
Es importante recalcar que esta aventura internacional no es algo improvisado ni fruto de la suerte, ya que el investigador ya se dejó ver por tierras europeas durante la conferencia de Copenhague en 2025. Parece que la fórmula de mezclar el diseño contemporáneo con las raíces más tradicionales funciona de lujo, y contar con el respaldo de instituciones universitarias le da ese empaque necesario para que la propuesta se tome muy en serio en los foros más exclusivos del sector gráfico.
Con la clausura de estas intensas jornadas de cuatro días, queda claro que la tipografía es mucho más que elegir una fuente bonita en el ordenador. El trabajo realizado demuestra que la investigación universitaria y el diseño urbano pueden ir de la mano para salvar la memoria colectiva, logrando que el arte de las calles mexicanas sea ahora objeto de estudio y admiración en los centros de conocimiento más importantes del planeta, consolidando un puente cultural que une la tradición con la vanguardia del diseño mundial.