La identidad visual de Los Ángeles 2028: LA in full bloom

  • La identidad visual de LA28 se basa en el fenómeno de la Superbloom, reflejando la explosión de color y energía que vive la ciudad durante los Juegos.
  • El Look de los Juegos se articula en torno a un bucle infinito formado por 13 patrones florales y una paleta inspirada en el Ave del Paraíso y la flora californiana.
  • Cuatro tipografías basadas en la señalización urbana de Los Ángeles y un sistema modular en cuadrícula garantizan flexibilidad en todas las escalas y soportes.
  • El diseño honra el legado olímpico de LA y se complementa con la nueva marca sonora del COI, creando una experiencia multisensorial coherente.

Identidad visual de Los Ángeles 2028

Los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028 han presentado una identidad visual completamente nueva, pensada para transformar la ciudad en un gigantesco lienzo lleno de color. No se trata solo de un cambio estético: es una declaración de intenciones sobre cómo quieren que se sientan atletas, visitantes y habitantes durante esas semanas en las que el mundo entero tendrá los ojos puestos en LA.

Esta nueva imagen gira en torno al concepto “LA in full bloom”, o Los Ángeles en plena floración, una idea que bebe directamente de uno de los fenómenos naturales más espectaculares del sur de California: la superfloración. A través de patrones gráficos, paletas cromáticas vibrantes, tipografías inspiradas en las calles angelinas y un sistema modular muy flexible, el comité organizador de LA28 ha construido un universo visual que mezcla tradición olímpica, cultura local y la energía única de la ciudad.

Qué es la Superbloom y por qué inspira la identidad visual de LA28

El punto de partida del concepto “LA in full bloom” es la superfloración de California (Superbloom, en inglés), un fenómeno que se da cuando, tras intensas lluvias invernales, miles de semillas de flores silvestres que habían permanecido latentes despiertan casi al mismo tiempo. Desiertos, laderas y valles se cubren entonces con mantos de colores vivos que cambian por completo el paisaje durante un breve periodo de tiempo.

Esta explosión de vida ocurre aproximadamente una vez cada década, bajo condiciones muy concretas. Justo ahí está el paralelismo con los Juegos Olímpicos y Paralímpicos: atletas que se preparan durante años para un momento irrepetible, en el que todo tiene que encajar a la perfección. Esa mezcla de espera, intensidad y espectáculo visual es la que el equipo de diseño ha querido trasladar a la identidad de LA28.

Ric Edwards, vicepresidente de Diseño de Marca y director ejecutivo de Diseño de LA28, explica que la Superbloom simboliza ese instante en el que los deportistas, después de una vida de entrenamiento, se encuentran con las condiciones perfectas para hacer algo extraordinario. La sensación de anticipación, energía acumulada y culminación de tanto esfuerzo es, según el propio Edwards, la chispa que ha dado forma al Look de los Juegos.

De esta manera, la superfloración no es solo un guiño al paisaje californiano, sino también una metáfora visual de cómo se viven unos Juegos en el máximo nivel de intensidad. Igual que las colinas se transforman durante la Superbloom, Los Ángeles se “llenará de flores” gráficas, colores y formas que ocuparán desde las sedes deportivas hasta la señalética urbana y los entornos digitales.

Además, el comité organizador destaca que la Superbloom es un fenómeno profundamente ligado a la geografía y al carácter del sur de California. Al elegir esta referencia, LA28 busca anclar la identidad gráfica en algo genuinamente local, evitando soluciones genéricas y apostando por una historia visual con raíces claras en la ciudad que acoge los Juegos.

“LA in full bloom”: el concepto creativo del Look de los Juegos

En el ecosistema olímpico, cada edición desarrolla lo que se conoce como Look of the Games o Look de los Juegos, un sistema visual que unifica todo lo relacionado con el evento: señalización y decoración de sedes, aplicaciones digitales, acreditaciones, merchandising, instalaciones temporales en la ciudad y mucho más. Para Los Ángeles, ese sistema se ha construido a partir de la idea de un LA en plena floración.

El Look de LA28 se define como una plataforma de expresión infinita, ideada para reflejar la enorme diversidad de historias que conviven en la ciudad. Frente a una identidad rígida, el equipo ha desarrollado un lenguaje visual expansivo, capaz de adaptarse a contextos muy diferentes sin perder coherencia, desde un estadio visible desde el aire hasta un simple cartel en una calle de barrio.

Tal y como subrayan desde la organización, el concepto de “LA in full bloom” pretende capturar la energía del verano angelino en todo su esplendor: días soleados, mezcla de culturas, escenas urbanas donde deporte y entretenimiento se cruzan constantemente. Todo ello se traduce en gráficos inmersivos, paletas cromáticas muy saturadas y composiciones que evocan esa sensación de calor, movimiento y vitalidad que se asocia con Los Ángeles.

Geoff Engelhardt, jefe de Diseño de Marca de LA28, resume la idea así: querían que el Look se percibiera como la propia ciudad, situada en la intersección entre el deporte y la industria del entretenimiento. Esa mezcla de creatividad, espectáculo y competición es la que han querido encapsular en un lenguaje visual que, en lugar de explicarlo todo de manera literal, abra espacio a la abstracción y a la interpretación personal.

El resultado es un sistema pensado para que cada persona pueda “leer” la identidad a su manera, encontrando conexiones con su experiencia de Los Ángeles o con su propia relación con los Juegos. La combinación de emoción y abstracción fue, según el equipo, clave para conseguir que la identidad no se perciba como algo cerrado, sino como un paisaje visual abierto donde muchos relatos pueden coexistir.

Un gráfico central en bucle infinito y 13 patrones florales

En el corazón del Look de los Juegos LA28 se encuentra un gráfico principal concebido como un bucle infinito, inspirado directamente en el fenómeno de la Superbloom. Este bucle no es un simple motivo decorativo: es la base sobre la que se articula buena parte del sistema gráfico, sirviendo como estructura sobre la que se aplican variaciones, colores y composiciones.

Ese bucle está formado por 13 patrones distintos que evocan formas florales, cada uno con su propia paleta cromática. Estas “flores” gráficas representan a las personas, comunidades y paisajes que componen la región de Los Ángeles, desde los barrios del centro hasta las zonas costeras, pasando por entornos más desérticos o de montaña.

El número de elementos y su diversidad visual permiten que el sistema funcione como un homenaje directo a la multiplicidad de identidades que conviven en LA. Igual que en la Superbloom real coexisten flores de distintos tamaños y colores, el Look de los Juegos introduce esas 13 variaciones como una metáfora de culturas, historias y trayectorias vitales muy diferentes, todas formando parte del mismo tapiz.

Este gráfico central, al estar diseñado como un bucle continuo, sugiere también la idea de movimiento constante y de ciclo, algo muy vinculado al deporte de alto nivel y a la propia tradición olímpica. Además, ofrece una base flexible que puede recortarse, ampliarse, repetirse o combinarse de muchas formas sin perder su reconocibilidad.

En las aplicaciones más espectaculares, como las grandes fachadas de los estadios, este sistema de flores y bucles puede desplegarse a lo grande, generando paisajes visuales inmersivos. En formatos pequeños, en cambio, los diseñadores pueden aislar fragmentos del bucle, trabajar con una sola flor o combinar pocas piezas para crear composiciones más contenidas.

Paleta cromática inspirada en el Ave del Paraíso y la flora californiana

Otro de los pilares de la identidad visual de Los Ángeles 2028 es su paleta de colores, directamente inspirada en la flora típica de California. El equipo de LA28 ha mirado especialmente a la flor oficial de la ciudad, el Ave del Paraíso, muy presente en jardines, medianas y espacios públicos desde Downtown Los Angeles hasta Venice Beach.

A partir de esa referencia, la paleta se ha organizado en cuatro grandes familias cromáticas muy brillantes e intensas: amapola, lino escarlata, campanilla azul y artemisa. Cada una recoge matices derivados de flores y plantas originarias del entorno californiano, trasladando al sistema gráfico esos naranjas, rojos, azules y verdes que aparecen en la naturaleza local.

Este enfoque permite que los colores no sean arbitrarios, sino que mantengan una conexión directa con el paisaje físico y la luz características de Los Ángeles. De hecho, la paleta ha sido calibrada específicamente para responder bien a la iluminación natural de la ciudad, desde las primeras horas del día hasta las noches de estadio, teniendo en cuenta cómo se verán los tonos tanto a pie de calle como desde ángulos elevados o en retransmisiones televisivas.

En la práctica, estas familias cromáticas se combinan para generar composiciones llenas de energía, sin miedo a usar contrastes fuertes y saturaciones altas. La idea es que la ciudad se vea “en plena floración” también en términos de color, ocupando muros, suelos, señalética, instalaciones y entornos digitales con una presencia visual contundente.

El uso de estas gamas busca, además, transmitir una sensación de calidez y bienvenida. Desde el comité organizador se insiste en que el objetivo es que atletas, aficionados de todo el mundo y residentes locales se sientan acogidos por la estética del evento, reconociendo en esos colores tanto la exuberancia natural de la región como la apertura de la ciudad.

Tipografías basadas en la señalización urbana de Los Ángeles

La identidad visual de LA28 no se limita a patrones y colores: también apuesta fuerte por la tipografía como elemento de carácter. Para ello se han desarrollado cuatro tipografías específicas, inspiradas en la señalización de las calles de Los Ángeles. El equipo de diseño miró a rótulos de centros comerciales, carteles de barrios, letreros pintados a mano y otros ejemplos del paisaje gráfico cotidiano.

El resultado son familias tipográficas que, sin dejar de ser funcionales en contextos de alta visibilidad, capturan ese aire diverso, vibrante y a veces improvisado que tienen muchos rótulos urbanos de LA. Estas fuentes permiten que los mensajes escritos respiren la misma atmósfera visual que se ve en las fachadas de los negocios, las marquesinas o las calles comerciales.

En las composiciones del Look de los Juegos, estas cuatro tipografías se combinan de forma dinámica, generando diseños expresivos que priorizan la legibilidad sin renunciar al gesto. Pueden aparecer en grandes titulares en las fachadas de las sedes o en mensajes más pequeños en acreditaciones y señalética interna, manteniendo siempre un equilibrio entre claridad y personalidad.

Esta elección tipográfica tiene un efecto directo sobre cómo se percibe la marca LA28: en lugar de parecer un sistema importado desde fuera, se ancla en la estética real de las calles angelinas. La gente local puede reconocer ecos de los rótulos que ve cada día, mientras que los visitantes entran en contacto con un lenguaje visual auténtico, no edulcorado ni excesivamente institucional.

En definitiva, las tipografías se convierten en una herramienta clave para reforzar la idea de que la identidad visual de los Juegos nace del “paisaje vivo” de la ciudad, no de un laboratorio aislado del contexto urbano y social de Los Ángeles.

Un sistema modular en cuadrícula: flexibilidad y escala

Para poder aplicar esta identidad en contextos tan diversos como estadios, espacios urbanos, materiales impresos, pantallas o elementos digitales, el equipo de diseño de LA28 ha construido un sistema gráfico basado en filas y cuadrículas. Este enfoque modular permite reorganizar los motivos florales, los colores y las tipografías de múltiples maneras sin perder coherencia.

La cuadrícula actúa como una especie de esqueleto invisible que ordena la distribución de elementos, la densidad visual y las zonas de descanso. Gracias a esta estructura, se pueden crear composiciones muy recargadas en grandes superficies, y otras mucho más limpias cuando la situación lo requiere, por ejemplo, en entornos donde la concentración de los atletas es prioritaria.

De hecho, uno de los principios de diseño ha sido reducir intencionadamente la densidad gráfica cerca de las áreas de competición. El objetivo es no distraer a los deportistas ni saturar visualmente a quienes están compitiendo. A partir de la cuadrícula, los diseñadores han decidido dónde aligerar el peso de los gráficos y dónde permitir una mayor explosión de color y formas.

Este sistema modular también garantiza que el Look funcione en todas las escalas posibles. Desde la fachada de un estadio que puede verse desde un helicóptero hasta una tarjeta de acreditación que cuelga del cuello de un atleta, la identidad mantiene su legibilidad y su impacto. Los mismos principios gráficos se adaptan al tamaño sin perder su esencia.

Gracias a esta versatilidad, la imagen de LA28 puede extenderse por toda la ciudad y todos los canales de comunicación de los Juegos, asegurando que el concepto de “LA in full bloom” esté presente en cada punto de contacto con el público: accesos a las sedes, interiores de los recintos, transporte, espacios públicos intervenidos y plataformas online.

Una identidad tan diversa y compleja como la propia Los Ángeles

Los responsables de LA28 insisten en que el objetivo principal era conseguir una identidad visual tan vibrante y compleja como la propia ciudad de Los Ángeles. En lugar de una estética homogénea y plana, han apostado por un sistema lleno de capas, guiños y referencias, donde la diversidad cultural de LA se refleje tanto en lo que se ve a primera vista como en los detalles.

El concepto de que cada flor del sistema gráfico representa a personas, comunidades y paisajes distintos no es solo un planteamiento poético: también se traduce en cómo se despliegan los elementos en los diferentes barrios y sedes. La intención es que cualquier persona, sea de donde sea, pueda sentirse incluida en este mosaico visual.

En términos emocionales, la identidad pretende irradiar alegría, optimismo y una calidez muy californiana. Esta decisión conecta con la tradición de las anteriores ediciones celebradas en LA, especialmente las de 1932 y 1984, que ya entonces se caracterizaron por una estética desenfadada, luminosa y muy ligada a la imagen del sur de California como lugar de sol y posibilidades.

Al mismo tiempo, al abrazar la abstracción y no representar todo de forma literal, el Look de los Juegos invita a que el público proyecte sus propias interpretaciones. Los colores, las formas y las composiciones pueden leerse como flores, como fuegos artificiales, como mapas, como ondas de energía… y esa ambigüedad deliberada abre la puerta a conexiones personales con la imagen.

Los diseñadores esperan que esta sensación de riqueza y apertura visual sirva para que atletas, aficionados y vecinos sientan que LA28 les pertenece también a ellos, no solo como espectadores de un espectáculo global, sino como parte activa de una ciudad que se transforma para recibir al mundo.

Vínculo con la historia olímpica de Los Ángeles y respeto a la tradición

Aunque la identidad visual de LA28 se percibe claramente contemporánea, el equipo de diseño ha trabajado con un fuerte respeto por la historia olímpica de la ciudad. Los Ángeles será la tercera ciudad en acoger los Juegos Olímpicos por tercera vez, tras las ediciones de 1932 y 1984, y la primera ocasión en la que organizará los Juegos Paralímpicos.

Para construir el Look actual, los diseñadores han estudiado con detalle ediciones anteriores, con especial foco en Los Ángeles 1984. Aquellos Juegos, famosos por su gráfica audaz y colorista, han servido como referencia para entender cómo la ciudad se ha representado visualmente en el pasado, y qué elementos emocionales merecía la pena recuperar.

Engelhardt explica que tanto los Juegos del 32 como los del 84 fueron atrevidos, optimistas, profundamente californianos y llenos de alegría. El equipo de LA28 quería retomar esa “frecuencia emocional” y actualizarla con un lenguaje visual que se sintiera inequívocamente actual, acorde con la cultura contemporánea y con las expectativas de una audiencia global hiperconectada.

Esta mirada a la tradición no implica repetir fórmulas antiguas, sino entender qué hizo especiales a esas ediciones y cómo conectar ese legado con el presente. El resultado es una identidad que rinde homenaje al pasado olímpico de la ciudad mientras define una voz propia, más diversa, más inclusiva y alineada con los valores contemporáneos del movimiento olímpico y paralímpico.

Además, la decisión de presentar el Look de los Juegos con tanta antelación tiene también un componente práctico: ofrece a socios y patrocinadores más tiempo para integrar la identidad visual en sus propios materiales, garantizando una presencia coherente y potente cuando llegue el verano de 2028.

Despliegue de la identidad: sedes, ciudad y entornos digitales

El sistema visual de LA28 está pensado para desplegarse a gran escala en 49 sedes de competición y más de 40 recintos en total, repartidos por zonas como Downtown Los Angeles, Long Beach y otras ciudades cercanas del área metropolitana. Desde espacios centenarios como el LA Memorial Coliseum hasta estadios de última generación, la identidad se adaptará a arquitecturas y contextos muy distintos.

En las sedes deportivas, el Look de los Juegos se verá en fachadas, accesos, graderíos, pasillos interiores, zonas mixtas y áreas para aficionados. La cuadrícula modular y los patrones florales permitirán jugar con grandes superficies y detalles finos, siempre respetando la necesidad de no invadir las zonas de competición con estímulos excesivos.

Fuera de los recintos, la imagen se extenderá por instalaciones urbanas, señalización temporal, mobiliario y experiencias inmersivas repartidas por toda la ciudad. La idea es que Los Ángeles se reconozca como sede olímpica incluso antes de llegar a una competición concreta, simplemente caminando por sus calles o moviéndose en transporte público.

En paralelo, la identidad se aplicará también en plataformas digitales y contenidos audiovisuales, desde las webs y apps oficiales hasta contenidos audiovisuales y redes sociales. Los patrones, colores y tipografías deberán funcionar igual de bien en una pantalla de móvil que en un videomarcador de estadio, manteniendo su fuerza y legibilidad.

Todo este despliegue forma parte de la estrategia de LA28 de utilizar una colección diversa de sedes ya existentes, sin construir nueva infraestructura permanente, algo que no sucedía desde 1948. La identidad visual, por tanto, adquiere un papel protagonista a la hora de unificar espacios muy diferentes bajo un mismo paraguas estético.

La marca sonora olímpica: un complemento auditivo a la identidad visual

Junto con la presentación del Look de LA28, el Comité Olímpico Internacional ha estrenado la primera marca sonora oficial de los Juegos Olímpicos. Se trata de una identidad auditiva que “traduce” los anillos olímpicos al lenguaje del sonido, creando un fonotipo reconocible asociado directamente a la marca olímpica.

Esta marca sonora se ha construido a partir de los latidos reales del corazón de miembros de la comunidad olímpica mundial, incluidos atletas y aficionados. Entre los deportistas que han aportado sus pulsaciones se encuentran campeones como Abhinav Bindra (tiro, India), Alistair Brownlee (triatlón, Gran Bretaña), Allyson Felix (atletismo, Estados Unidos), Jessica Fox (piragüismo en eslalon, Australia) y Martin Fourcade (biatlón, Francia).

El objetivo de este fonotipo es reforzar el reconocimiento de la marca olímpica en el plano sonoro, añadiendo una capa emocional que complemente la parte visual. El latido del corazón, símbolo universal de vida y esfuerzo, sirve como metáfora perfecta de la experiencia olímpica, donde se mezclan nervios, pasión, sacrificio y conexión humana.

Esta identidad sonora se utilizó por primera vez durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, y a partir de ahí se convertirá en un elemento recurrente en las futuras ediciones, incluido LA28. De este modo, los Juegos de Los Ángeles no solo contarán con una imagen de “plena floración” a nivel visual, sino también con un sello auditivo que acompaña y refuerza esa experiencia.

La apuesta del COI por esta marca sonora encaja con la visión de LA28 de construir una experiencia de marca multisensorial, en la que imagen, sonido, arquitectura y narrativa se entrelacen para crear un recuerdo duradero en todos los públicos que participen o sigan los Juegos.

Con todo este entramado de ideas —la Superbloom, el bucle infinito de 13 flores, las paletas inspiradas en el Ave del Paraíso, las tipografías callejeras, la cuadrícula modular y la nueva marca sonora— la identidad de Los Ángeles 2028 se presenta como un proyecto ambicioso, profundamente enraizado en la ciudad y muy consciente de su legado olímpico. Al trasladar la metáfora de una naturaleza que despierta a lo grande a la escala de un evento global, LA28 propone unos Juegos donde la ciudad se verá, se sentirá y se escuchará “en plena floración”, invitando a todo el mundo a formar parte de ese estallido colectivo de deporte, cultura y creatividad.

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