Blackmagic Design ha dado el carpetazo final a la fase de pruebas con el lanzamiento oficial de DaVinci Resolve 21, una actualización que ha dejado boquiabiertos a muchos profesionales del sector audiovisual en nuestro país. Esta versión estable no es solo un lavado de cara, sino que se presenta como una plataforma integral que busca comerle el terreno a la competencia directa mediante la inclusión de herramientas que hasta hace poco parecían ciencia ficción.
Lo que más llama la atención al abrir el programa por primera vez es cómo han conseguido meter con mucho sentido una cantidad ingente de funciones asistidas por el motor neuronal de DaVinci. Ya no se trata solo de editar vídeo con soltura, sino de tener a nuestra disposición un asistente virtual que nos ahorra horas de tareas monótonas para que podamos centrarnos en lo que de verdad importa: que el proyecto final tenga una pinta increíble.
La fotografía se hace un hueco definitivo
La gran sorpresa de esta edición es, sin lugar de dudas, la nueva página de Fotos. Se trata de un entorno de trabajo dedicado exclusivamente a la edición de imágenes fijas que se integra de forma nativa en el software. Lo que mola de esto es que podemos aplicar toda la potencia del etalonaje cinematográfico a nuestras fotos, usando el mismo sistema de nodos que ha hecho famoso a Resolve en Hollywood.
Ahora es posible importar directamente los catálogos de Lightroom o las imágenes de Apple Photos para retocarlas con una profundidad técnica brutal. Al trabajar con archivos RAW originales, el programa mantiene toda la calidad de la toma, permitiendo reencuadres y ajustes de color que se sincronizan en tiempo real con el resto de la galería, algo que va a venir de perlas para los que suelen currarse álbumes completos con una estética uniforme.
Herramientas de IA que parecen magia
En el apartado de la inteligencia artificial, la joya de la corona es la función IntelliSearch (IA), que rastrea rostros o contenidos específicos entre cientos de clips en un santiamén. Si tienes horas de material grabado y necesitas encontrar una frase concreta o a una persona específica, el sistema analiza el audio y el vídeo para darte el resultado exacto, ahorrando una cantidad de tiempo que antes se perdía en el visionado manual.
Para los que buscan un acabado visual perfecto, debuta la herramienta CineFocus, que permite modificar el punto de enfoque de una escena después de haberla grabado. Es una locura poder ajustar la profundidad de campo o crear efectos de desenfoque óptico tipo bokeh con solo un par de clics, permitiendo incluso mover el foco de un sujeto a otro mediante fotogramas clave de forma súper natural.
Tampoco podemos olvidarnos de las mejoras en el retoque facial, donde destaca el Face Age Transformer, con el que se puede retocar la edad aparente de un actor de forma muy convincente. A esto se suma el eliminador de imperfecciones en la piel que respeta la textura original, logrando que los ajustes no parezcan artificiales ni queden con ese efecto de «cara lavada» que tanto se odia en postproducción.
Potencia gráfica en Fusion y orden en Fairlight
Los amantes de los efectos visuales están de enhorabuena gracias a la inclusión de el paquete Krokodove, que añade más de 100 herramientas nuevas para gráficos en movimiento. Fusion ahora es mucho más versátil y permite trabajar con composiciones 3D más complejas, además de ofrecer un editor de macros renovado que facilita la vida a la hora de crear efectos personalizados que luego podemos usar en la línea de tiempo de edición.
Por su parte, el apartado de audio no se queda atrás y estrena las Folder Tracks en Fairlight, ideales para mantener el orden cuando trabajamos con cientos de pistas en proyectos grandes. La posibilidad de agrupar y colapsar carpetas de audio permite que la interfaz no se vuelva un caos, algo que los montadores de sonido de España agradecerán enormemente en producciones de larga duración.
Compatibilidad y aspectos técnicos
Para mover todo este despliegue, el software se ha optimizado para las últimas tecnologías, incluyendo soporte nativo para los procesadores Snapdragon X Elite en Windows y la arquitectura de Apple Silicon con MacOS Sequoia. Es vital comprobar que nuestros equipos cumplen con los requisitos, especialmente en lo que se refiere a la memoria RAM y a tener instalados los controladores de vídeo más recientes para que la IA vuele.
Es muy importante que, antes de dar el salto a esta versión, hagáis una copia de seguridad completa de vuestra base de datos de proyectos. Aunque la versión 21 es muy estable, una vez que abres un proyecto antiguo en ella, no hay vuelta atrás hacia versiones anteriores, así que mejor ser precavidos para no llevarnos un susto en mitad de una entrega importante.
Con todo lo que se ha puesto sobre la mesa, está claro que estamos ante un ecosistema creativo total que borra la línea entre el vídeo y la fotografía profesional. Esta actualización ofrece un arsenal de herramientas que hasta ahora requerían aplicaciones externas, consolidando un flujo de trabajo más fluido y potente para cualquier creador que busque resultados de cine sin complicaciones innecesarias. Al final, lo que nos queda es una plataforma que no solo es más inteligente, sino que se adapta de forma excepcional a las exigencias de calidad y rapidez del mercado actual.
