
Este artículo ha sido actualizado el 3 de marzo de 2026.
Pocas figuras han marcado tanto la arquitectura contemporánea como Zaha Hadid, la visionaria creadora anglo-iraquí que convirtió las curvas imposibles y los volúmenes deconstruidos en su carta de presentación. Sus edificios, repartidos por medio planeta, parecen a menudo más esculturas que construcciones convencionales, y han redefinido cómo entendemos el espacio, el movimiento y la relación entre ciudad y paisaje.
En las siguientes líneas viajamos por las obras más emblemáticas de Zaha Hadid en todo el mundo, deteniéndonos tanto en sus grandes iconos construidos como en proyectos menos conocidos, propuestas teóricas y diseños que nunca llegaron a levantarse. Desde Glasgow a Guangzhou, de Roma a Dubái, pasando por Zaragoza o Bakú, conocerás los edificios clave, su contexto, sus rasgos formales y la evolución de un estudio —Zaha Hadid Architects— que sigue activo tras la muerte de su fundadora.
El lenguaje arquitectónico de Zaha Hadid
Zaha Hadid nació en Bagdad en 1950 en el seno de una familia acomodada y muy politizada, vinculada a la élite intelectual y económica de Irak. Estudió en colegios dirigidos por monjas francesas y continuó su formación en Suiza y Reino Unido, antes de licenciarse en Matemáticas en la Universidad Americana de Beirut, algo que marcaría su aproximación geométrica y casi científica al diseño.
Su salto definitivo a la arquitectura llegó en la Architectural Association de Londres, donde fue alumna de Rem Koolhaas y Elia Zenghelis. Con ellos colaboró posteriormente en el Office for Metropolitan Architecture antes de fundar, en 1979, su propio estudio en Londres: Zaha Hadid Architects (ZHA). Durante años sería apodada la “arquitecta de papel” porque muchos de sus proyectos se quedaban en concepto, pero esos dibujos y maquetas ya anticipaban un cambio de paradigma en la historia de la arquitectura.
La obra de Hadid se sitúa en la intersección entre el deconstructivismo y la arquitectura paramétrica, un capítulo esencial de la arquitectura moderna y contemporánea: líneas quebradas, volúmenes fragmentados, superficies fluidas y envolventes que parecen desafiar la gravedad. Sus proyectos convierten el edificio en un organismo dinámico, abierto a la circulación y al cruce de trayectorias, donde las rampas, las pasarelas y los espacios superpuestos son protagonistas.
Su estilo se nutre de fuentes muy diversas: la abstracción geométrica de Malevich y el suprematismo ruso, las tramas del arte islámico, las matemáticas, la topografía del paisaje y el comportamiento de elementos naturales como el agua o el viento. Esta mezcla se canaliza a través de herramientas digitales avanzadas y software de modelado 3D, imprescindibles para materializar geometrías que antes solo podían soñarse.
Zaha Hadid también rompió techos de cristal en un sector dominado por hombres. En 2004 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Pritzker de Arquitectura, tras haber ganado ya el Premio Mies van der Rohe europeo por el aparcamiento y terminal de Hoenheim-North en Estrasburgo. A lo largo de su carrera acumuló galardones como el Praemium Imperiale, la Royal Gold Medal del RIBA o múltiples Stirling, además de ser miembro del comité editorial de la Encyclopædia Britannica.
Biografía, formación y primeros proyectos
Tras sus estudios en Londres, Hadid comenzó una intensa etapa de concursos y proyectos conceptuales que definieron su lenguaje radical. Entre 1976 y finales de los años ochenta desarrolló propuestas muy influyentes, aunque no se construyeran, como Malevich’s Tektonik (un hotel sobre el puente Hungerford en Londres) o el Museo del Siglo XIX, también en la capital británica, que servían como ejercicios ideológicos y de investigación formal.
En esta fase temprana colaboró con Koolhaas y Zenghelis en ampliaciones y planes urbanos, como el proyecto para el Parlamento holandés en La Haya o la residencia del primer ministro irlandés en Dublín. También probó con intervenciones interiores radicales, como la reforma de 59 Eaton Place en Londres, que le valió la Gold Medal for Architectural Design, y participó en concursos de escala metropolitana como Parc de la Villette en París.
El gran revulsivo de su carrera llegó con The Peak, un club en Hong Kong diseñado en 1982-1983. Aunque nunca se llevó a cabo, su “rascacielos horizontal” y la agresividad geométrica de los dibujos impactaron a la crítica y al jurado del concurso, situando a Hadid como referencia mundial del deconstructivismo. Algo similar sucedió con propuestas urbanas como Hamburg Docklands, A New Barcelona o el Tokyo Forum, que exploraban nuevos modelos de ciudad fragmentada y conectada por planos inclinados.
La década de los ochenta y principios de los noventa están plagados de proyectos no realizados —como el Cardiff Bay Opera House en Gales, el Parc de la Villette o diversas propuestas en Berlín, Hamburgo y Tokio— pero al mismo tiempo se materializan algunos hitos. Entre ellos, la vivienda IBA Housing en Berlín y el restaurante Moonsoon en Sapporo, donde ya se aprecia el gusto por los interiores fluidos, los elementos escultóricos y la integración entre mobiliario y arquitectura.
Su primer gran edificio construido fue la Estación de Bomberos Vitra en Weil am Rhein (Alemania), terminada en 1993. Esta pieza de hormigón anguloso, que parece un “movimiento congelado”, se convirtió en un icono inmediato y en una especie de manifiesto construido de su propuesta deconstructivista. Aunque dejó de funcionar como parque de bomberos, hoy es un espacio expositivo y una obra de culto para estudiantes y profesionales.
Obras emblemáticas de Zaha Hadid en Europa
Europa fue el laboratorio principal donde Zaha Hadid consolidó su prestigio, con museos, infraestructuras, centros culturales y edificios corporativos que definieron el skyline de varias ciudades. Muchos de ellos recibieron premios internacionales y se han convertido en reclamos turísticos de primer orden.
Museo MAXXI en Roma
El MAXXI – Museo Nacional de las Artes del Siglo XXI, en Roma, es uno de sus proyectos más celebrados. Desarrollado entre finales de los noventa y 2010, ocupa unos 27.000 m² en el barrio Flaminio y propone un conjunto de volúmenes entrelazados, galerías superpuestas y pasarelas que se cruzan como si fueran ríos de hormigón y luz.
El interior del MAXXI se concibe como un espacio flexible y continuamente reconfigurable, sin compartimentaciones rígidas que interrumpan las exposiciones. Los muros curvos de hormigón, las grandes superficies acristaladas y la icónica escalera suspendida generan una experiencia de recorrido en la que el visitante se mueve casi como si estuviera dentro de una obra de arte en movimiento.
Este museo consolidó la reputación internacional de Hadid: le valió el Premio Stirling del RIBA en 2010 y fue interpretado como una declaración de intenciones sobre cómo debía ser un gran contenedor de arte contemporáneo en el siglo XXI, alejándose del “cubo blanco” tradicional y proponiendo un paisaje interior cambiante.
Museo Riverside en Glasgow
El Riverside Museum de Glasgow, también conocido como Museo del Transporte, es otro ejemplo de su capacidad para traducir un concepto urbano en forma arquitectónica. Inaugurado en 2011 junto al río Clyde, el edificio adopta una silueta quebrada que recuerda tanto a una onda como al perfil de las naves industriales del entorno.
La cubierta zigzagueante genera una planta fluida que actúa casi como un túnel entre la ciudad y el río, reforzando la idea de conexión entre la memoria industrial de Glasgow y su presente cultural. Toda la fachada que mira al agua está acristalada, permitiendo que la luz natural penetre en los espacios expositivos y que se mantenga la relación visual con el paisaje fluvial.
En el interior, los recorridos se organizan de manera continua y sin apenas barreras, de modo que el visitante se desplaza entre vehículos, maquetas y piezas históricas como si siguiera el flujo de las infraestructuras de transporte. Este enfoque dinámico y abierto convirtió el museo en una de las atracciones más visitadas de Escocia.
Edificio Central BMW en Leipzig
El edificio central de la planta BMW en Leipzig, terminado en 2005, es un brillante ejercicio de integración entre arquitectura e innovación industrial. Este núcleo conecta las diferentes naves de producción con las áreas administrativas a través de puentes, pasarelas y rampas que permiten ver cómo circulan piezas y vehículos.
Hadid concibió el edificio como una columna vertebral donde confluyen flujos de personas y procesos. La fachada, de líneas aerodinámicas y superficies pulidas, remite a la estética de los automóviles de la marca, mientras que los amplios ventanales llenan de luz natural las oficinas y áreas comunes, mejorando el confort de los trabajadores.
El proyecto incorpora criterios avanzados de sostenibilidad y eficiencia energética, utilizando materiales adecuados y estrategias de iluminación y climatización optimizadas. Esta combinación de rendimiento industrial, bienestar laboral y una imagen futurista le valió reconocimientos como el German Architecture Prize y el RIBA European Award.
Phaeno Science Center en Wolfsburgo
En Wolfsburgo, el Phaeno Science Center es otro de los edificios más singulares de Zaha Hadid en Europa. Con una volumetría casi espacial, el museo se eleva sobre grandes pilares cónicos, liberando el suelo y generando un espacio público cubierto donde el edificio parece flotar.
El Phaeno, construido en hormigón y vidrio, acoge un centro de ciencia interactivo cuya arquitectura refuerza la idea de experimento y descubrimiento. Las formas angulosas, las perforaciones en la estructura y los recorridos inclinados crean una atmósfera inmersiva que ha llevado a algunos medios a incluirlo entre las “maravillas del mundo moderno”.
Centro Cultural Heydar Aliyev en Bakú
El Centro Cultural Heydar Aliyev, en Bakú (Azerbaiyán), es uno de los iconos indiscutibles del estudio. Inaugurado en 2012, destaca por su forma continua y ondulante, que parece emerger del terreno y plegarse sobre sí misma para envolver museo, auditorio y espacios expositivos.
La piel del edificio, blanca y sin juntas visibles, refuerza su carácter escultórico y crea una transición suave entre plaza, cubierta y fachadas. En el interior, los espacios se organizan con gran libertad, permitiendo múltiples configuraciones para exposiciones, conciertos y eventos.
El proyecto también introdujo soluciones de eficiencia energética, como el aprovechamiento de la luz natural y estrategias pasivas de ventilación. Pese a la belleza incuestionable del conjunto, su construcción generó cierto debate por los procesos de transformación urbana y desplazamiento de vecinos de rentas medias y bajas en la zona.
Obras de Zaha Hadid en el Reino Unido
Reino Unido fue el territorio donde Zaha Hadid se formó, montó estudio y, finalmente, consolidó parte de su legado. Varias de sus obras más conocidas se encuentran en suelo británico, destacando equipamientos culturales, educativos y deportivos.
Centro Acuático de Londres
El London Aquatics Centre, diseñado para los Juegos Olímpicos de 2012, es uno de los proyectos más mediáticos de Zaha Hadid en su país de adopción. El edificio se caracteriza por una espectacular cubierta de doble curvatura que se ondula como una gran ola metálica sobre las piscinas.
La cubierta en aluminio se apoya sobre grandes soportes de hormigón y protege dos vasos olímpicos y una piscina de saltos, además de gradas desmontables que permitieron adaptar la capacidad durante y después del evento. Las fachadas acristaladas, con miles de metros cuadrados de vidrio, bañan de luz natural el interior y refuerzan la sensación de estar en un espacio fluido y abierto.
Más allá del uso deportivo durante los Juegos, el centro se integró en el tejido urbano del Parque Olímpico y hoy funciona como equipamiento público, consolidando la visión de Hadid de la arquitectura como catalizador social.
Otras obras en el Reino Unido
En Londres y otras ciudades británicas encontramos más huellas de su trabajo: el Rosenthal Center for Contemporary Art en Cincinnati fue una referencia para posteriores centros culturales, pero en Reino Unido destacan la Evelyn Grace Academy en Brixton o la Serpentine Sackler Gallery, donde experimentó con cubiertas ligeras y espacios educativos de nueva generación.
La expansión hacia Asia y Oriente Medio
A partir de los años 2000, Zaha Hadid Architects vivió una fuerte internacionalización con proyectos de gran escala en China, Corea del Sur, Emiratos Árabes, Catar o Malasia. Muchos de ellos se convirtieron en símbolos del poder económico emergente y del deseo de estas regiones de posicionarse mediante edificios icónicos.
Guangzhou Opera House, China
La Ópera de Guangzhou, también conocida como Ópera de Cantón, fue el primer gran proyecto del estudio en China y una de las obras más ambiciosas de Hadid. Concebida entre 2003 y 2010, se inspira en la imagen de dos piedras pulidas por la corriente de un río, situadas junto al río Perla.
El complejo se compone de dos volúmenes principales: uno mayor, que alberga el auditorio principal con capacidad para unos 1.800 espectadores y la compleja maquinaria escénica; y otro más pequeño, destinado a sala multifuncional para conciertos, exposiciones y otros eventos culturales.
La envolvente combina geometrías irregulares con una fachada de vidrio y paneles de piedra que generan un vibrante juego de luces y sombras. El interior está diseñado para ofrecer una calidad acústica y visual sobresaliente, mientras que el edificio se integra en el paisaje urbano haciendo que la ciudad se perciba desde dentro a través de la malla de su piel.
Pese a su impacto estético y técnico, el proyecto también evidenció los retos de mantenimiento: poco después de su inauguración se detectaron problemas con algunos paneles metálicos de la envolvente, un recordatorio de la complejidad de estas arquitecturas extremas.
Galaxy SOHO y Wangjing SOHO en Pekín
En Pekín, Hadid desarrolló varios complejos de uso mixto que replantean el típico bloque de oficinas. Galaxy SOHO, inaugurado en 2012, está formado por cuatro volúmenes interconectados por puentes y plataformas, generando un paisaje continuo de patios, terrazas y vacíos interiores.
Las superficies curvas y sin aristas marcadas crean la sensación de un organismo vivo que se puede cruzar en múltiples direcciones, facilitando la circulación de trabajadores, compradores y visitantes. El proyecto mezcla oficinas, comercios y espacios de ocio, encarnando la idea de “ciudad dentro de la ciudad”.
Wangjing SOHO, también en Pekín, es otro conjunto de tres torres con forma de guijarro, donde oficinas y retail se integran en volúmenes aerodinámicos que parecen haber sido esculpidos por el viento. Ambos proyectos son ejemplos contundentes de arquitectura paramétrica aplicada a la gran escala urbana.
Dongdaemun Design Plaza en Seúl y The Opus en Dubái
En Seúl, el Dongdaemun Design Plaza & Park se concibió como un gran hub cultural y de diseño, con galerías, espacios para exposiciones, áreas verdes y un edificio futurista de superficies metálicas continuas. Su forma sinuosa y perforada lo ha convertido en uno de los iconos contemporáneos de la capital surcoreana.
En Dubái, la torre The Opus es uno de los proyectos más experimentales del estudio. Se trata de un volumen casi cúbico al que se le vacía el centro generando un gran hueco irregular; las dos partes laterales se conectan mediante un espectacular puente superior. Este edificio, destinado en gran parte a uso hotelero y oficinas, incluye interiores y mobiliario diseñados por la propia firma Zaha Hadid Design.
Infraestructuras singulares: puentes, estaciones, aeropuertos y estadios
El talento de Hadid no se limitó a museos y centros culturales; también dejó su firma en grandes infraestructuras de movilidad y equipamientos deportivos. El Sheikh Zayed Bridge en Abu Dhabi es un puente atirantado de más de 800 metros de longitud, reconocible por sus arcos sinuosos iluminados que parecen ondas sobre el agua.
En Italia destaca la Estación de Nápoles Afragola, una terminal de alta velocidad concebida como “puente habitado” que se extiende sobre las vías, con un interior de rampas y pasarelas que articulan el flujo de pasajeros. La Terminal Marítima de Salerno, por su parte, se asemeja a una concha que protege a los viajeros del sol y del viento mientras se mueven entre ciudad y mar.
En China, el Aeropuerto Internacional de Pekín-Daxing es un gigante radial de varias terminales conectadas que busca reducir las distancias a pie mediante una organización en estrella. Y en Catar, el Estadio Al Janoub, diseñado para el Mundial de 2022, adopta una forma inspirada en las velas de las embarcaciones tradicionales del Golfo, combinando altas exigencias técnicas con una imagen icónica.
La huella de Zaha Hadid en España
España ocupa un lugar especial dentro del mapa de obras de Zaha Hadid. Además de varios concursos en los que no resultó ganadora o quedaron abortados, el país cuenta con edificios construidos que han dejado una marca importante en ciudades como Zaragoza, Haro o Durango.
Pabellón Puente de Zaragoza
El Pabellón Puente de Zaragoza fue una de las estrellas de la Expo 2008, cuyo lema giraba en torno al agua y el desarrollo sostenible. Este híbrido entre puente e instalación expositiva se extiende unos 280 metros sobre el río Ebro, funcionando a la vez como acceso al recinto y como espacio para muestras.
Su forma se inspira en las vainas de una flor, generando cuatro “brazos” que organizan los recorridos interiores. La estructura combina hormigón y acero, con un único gran apoyo central y dos secundarios en las orillas. La envolvente de material plástico transparente permite el paso de la luz y ayuda a crear un microclima interior mediante ventilación natural.
Más allá del periodo de la Expo, el Pabellón Puente se ha consolidado como hito urbano en Zaragoza, unificando diseño vanguardista, ingeniería compleja y un fuerte vínculo simbólico con el río.
Bodegas Viña Tondonia en Haro y estación de EuskoTren en Durango
En Haro (La Rioja), Hadid diseñó el pabellón de Viña Tondonia, un pequeño edificio que actúa como anexo contemporáneo a las históricas bodegas. Su cubierta metálica de formas orgánicas contrasta con la arquitectura tradicional del entorno, simbolizando el diálogo entre tradición vinícola y experimentación.
En Durango (Bizkaia), la estación de EuskoTren y el desarrollo urbanístico asociado supusieron otro encargo de gran relevancia. Concebido como un nuevo punto de referencia para la ciudad y un emblema de la compañía ferroviaria, el proyecto articula conexiones entre la estación, el espacio comercial y el tejido urbano mediante volúmenes curvos y espacios públicos. Aunque ha sufrido retrasos y fases, mantiene la impronta de su autora.
Proyectos no construidos y polémicas en España
Zaha Hadid participó en varios concursos y encargos en España que nunca llegaron a materializarse. Entre ellos, ampliaciones para el Museo Reina Sofía, un Museo para la Colección Real en Madrid, un Museo de Arte en Graz vinculado a redes expositivas, así como el edificio Spiraling Tower en Barcelona, cuya primera piedra se colocó en 2009 pero quedó paralizado por la crisis.
Especialmente controvertido fue el proyecto de la Biblioteca Central de la Universidad de Sevilla. Las obras se iniciaron, pero se detuvieron tras las reclamaciones de asociaciones vecinales y la resolución judicial que consideró protegida parte de la zona verde del Prado de San Sebastián. Finalmente, el proyecto quedó cancelado, evidenciando la tensión entre ambición arquitectónica y protección del espacio público.
Obras conceptuales, interiores y diseño de producto
Además de edificios y planes urbanos, Zaha Hadid exploró otras escalas: desde pequeñas intervenciones interiores hasta diseño de mobiliario, moda y objetos cotidianos. Esta versatilidad reforzó su imagen de creadora total.
En el ámbito del interiorismo destacan proyectos como Mind Zone, en el Millennium Dome de Londres, un espacio expositivo inmersivo donde las formas fluidas, las luces y los materiales creaban un ambiente casi onírico. El restaurante Moonsoon en Sapporo, con mesas como fragmentos de hielo y un sofá biomórfico, llevó su lenguaje a una escala más íntima.
También colaboró con grandes marcas de moda y lujo —Chanel, Bulgari, Adidas, Lacoste, Alessi, Melissa, entre otras— diseñando desde mobiliario y calzado hasta joyería y bolsos. Muchos de estos objetos trasladan al detalle las mismas curvas y torsiones que vemos en sus edificios.
Sus dibujos y maquetas fueron tan influyentes que se exhiben en museos de referencia como el MoMA de Nueva York y San Francisco o el Deutsches Architektur Museum de Frankfurt. De hecho, varias propuestas nunca construidas, como The Peak o el Cardiff Bay Opera House, se han convertido en piezas históricas de la teoría arquitectónica contemporánea.
Reconocimientos y legado
La lista de premios y distinciones de Zaha Hadid es extensa. Además del Pritzker (2004) y el Mies van der Rohe europeo (2003), recibió el Praemium Imperiale (2009), el Austrian State Prize for Architecture, la Austrian Decoration for Science and Art, el Jane Drew Prize por su contribución al papel de la mujer en la arquitectura, y la Royal Gold Medal del RIBA en 2016, entre muchos otros.
Fue miembro de la Royal Academy of Arts, de la American Philosophical Society y del consejo editorial de la Enciclopedia Británica, y su trabajo teórico se recoge en publicaciones como “Zaha Hadid: The Complete Buildings and Projects” o “Zaha Hadid. Complete Works 1979-Today”. En 2017, Google le dedicó un doodle con motivo del aniversario de su Pritzker, subrayando su impacto más allá del círculo profesional.
La arquitecta falleció en 2016 en Miami Beach a causa de un ataque cardíaco mientras estaba siendo tratada por una bronquitis. En ese momento trabajaba, entre otros proyectos, en el plan de regeneración de Zorrozaurre y Olabeaga en Bilbao, un ambicioso desarrollo urbano junto a la ría con nuevos puentes y medidas para reducir el riesgo de inundaciones.
Pese a su muerte, Zaha Hadid Architects continúa activo, completando proyectos iniciados bajo su dirección y desarrollando nuevas obras en todo el mundo. De esta manera, su legado sigue creciendo y reinterpretándose, manteniendo vivas las claves de su lenguaje formal pero adaptándose a nuevos retos técnicos, urbanos y ambientales.
Mirar hoy el conjunto de obras de Zaha Hadid en el mundo —de museos como el MAXXI a infraestructuras como el Aeropuerto de Pekín-Daxing, de puentes como el Pabellón Puente de Zaragoza a centros culturales como el Heydar Aliyev— es entender cómo una visión coherente puede transformar ciudades completas. Sus edificios demuestran que la arquitectura puede ser experimental y a la vez funcional, radical pero profundamente habitable, y explican por qué su nombre figura, sin discusión, entre los grandes maestros de nuestro tiempo.
Preguntas frecuentes sobre Zaha Hadid y sus obras
¿Qué ha aportado Zaha Hadid al mundo de la arquitectura?
Hadid introdujo un lenguaje radical basado en formas fluidas, geometrías complejas y el uso pionero de herramientas digitales, revolucionando la arquitectura contemporánea y ampliando los límites técnicos y expresivos de lo que un edificio puede ser.
¿Cómo se define el estilo arquitectónico de Zaha Hadid?
Su trabajo se asocia principalmente al deconstructivismo y a la arquitectura paramétrica, con volúmenes fragmentados, superficies continuas, curvas dinámicas y espacios interiores concebidos como recorridos en movimiento.
¿Cuál es la obra más representativa de Zaha Hadid?
Aunque resulta difícil elegir una sola, el Centro Cultural Heydar Aliyev en Bakú suele citarse como su obra emblemática por condensar a la perfección su lenguaje de superficies ondulantes, integración con el paisaje y espacios interiores fluidos.
¿En qué se inspiraba Zaha Hadid para diseñar sus edificios?
Su inspiración combinaba referencias a la naturaleza (olas, rocas erosionadas, paisajes topográficos), a la geometría y las matemáticas, al arte islámico y a la abstracción pictórica, especialmente al suprematismo ruso y a artistas como Kazimir Malevich.
¿Qué obras de Zaha Hadid conviene conocer si estás empezando a descubrirla?
Si quieres hacerte una idea clara de su universo, es muy recomendable visitar, al menos, el MAXXI en Roma, el Centro Heydar Aliyev en Bakú, el London Aquatics Centre, la Ópera de Guangzhou, el Riverside Museum en Glasgow, el Pabellón Puente de Zaragoza y algún complejo de oficinas como Galaxy SOHO o Wangjing SOHO en Pekín.


