Los diez carteles finalistas para anunciar las fiestas de San Fermín

  • Diez carteles finalistas optan a convertirse en la imagen oficial de las fiestas de San Fermín 2026 tras una selección entre 488 propuestas.
  • Solo las personas empadronadas en Pamplona pueden votar, hasta el 4 de mayo, por teléfono, de forma presencial en Civivox o por internet.
  • El jurado ha destacado la diversidad de estilos, mensajes y técnicas, desde propuestas abstractas hasta escenas muy ligadas a la tradición sanferminera.
  • El cartel ganador recibirá 5.000 euros y será el anuncio oficial de los Sanfermines, mientras que los otros nueve trabajos obtendrán un accésit de 500 euros.

Carteles finalistas concurso San Fermín

La cuenta atrás para los próximos Sanfermines ya ha echado a andar también en el terreno gráfico. El Ayuntamiento de Pamplona ha presentado los diez carteles finalistas que aspiran a anunciar las fiestas de San Fermín 2026, seleccionados por un jurado técnico de entre un total de 488 propuestas llegadas desde Navarra, el resto de España y varios países del extranjero.

A partir de esta selección profesional, la decisión final recae ahora en la ciudadanía empadronada en Pamplona, que puede elegir su diseño favorito hasta el 4 de mayo. La obra más votada se convertirá en la imagen oficial de los Sanfermines y su autor o autora recibirá un premio de 5.000 euros, mientras que los otros nueve finalistas contarán con un accésit de 500 euros.

Diez carteles para representar el espíritu de San Fermín

Carteles de San Fermín finalistas

El concurso del cartel anunciador se ha consolidado como uno de los hitos del calendario previo a las fiestas, hasta el punto de que la presentación de los diseños finalistas suele despertar un debate intenso entre los vecinos. En esta edición, el Patio del Palacio del Condestable ha sido el escenario elegido para dar a conocer las obras seleccionadas por el jurado profesional.

La concejala de Cultura, Fiestas y Deporte, Maider Beloki Unzu, y el director del área, Íñigo Gómez Eguíluz, han sido los encargados de explicar las principales novedades del certamen y el proceso seguido para la selección, acompañados por los miembros del jurado técnico. La comparecencia, además de celebrarse de forma presencial, se ha podido seguir a través de Pamplona Televisión, reforzando el carácter abierto y participativo del proceso.

Los diez trabajos elegidos se han ordenado con un número para la votación y se identifican mediante plica. Los títulos de las obras finalistas son los siguientes: “Ritmo y pasión”, “Juntos”, “Paz y amor”, “La cuadrilla”, “Esther Arata presenta el gran lío de colores, letra y números”, “Las piezas de la fiesta”, “Venir, ver… ¡Vivir!”, “Postal de San Fermín: la noche encendida”, “Rostro de tradición” y “Todo empieza en rojo”.

Según ha destacado la organización, la selección final refleja una amplia variedad de miradas sobre la fiesta, desde planteamientos muy simbólicos y conceptuales hasta composiciones más clásicas y narrativas. En muchos de estos carteles aparecen elementos fácilmente reconocibles del imaginario sanferminero: el Santo, el toro, el encierro, la comparsa, Caravinagre, la música de gaitas o los fuegos artificiales.

También se aprecia una gran diversidad en las técnicas utilizadas, que van de la imagen digital a la ilustración pictórica, el collage, el dibujo a mano o soluciones cercanas al grafiti. El resultado es un conjunto de propuestas que combina tradición y contemporaneidad, y que demuestra la riqueza creativa que gira en torno de los Sanfermines.

Retrato detallado de las diez propuestas finalistas

Diseños carteles San Fermín

Detrás de cada cartel hay una manera distinta de entender la fiesta. El jurado ha compartido algunas de las claves que les han llevado a incluir estas diez obras en la fase final, subrayando tanto su fuerza visual como los mensajes que transmiten.

El número 1, de plica 3932, lleva por título “Ritmo y pasión”. Se define como un cartel rotundo y con una identidad visual muy potente, protagonizado por un minotauro que agrupa varios símbolos de la fiesta: el toro, el chupinazo y la indumentaria sanferminera. La paleta de colores es reducida pero vibrante y, según el jurado, se intuye un guiño a los carteles clásicos del diseñador Saul Bass.

La propuesta número 2, plica 3955, se titula “Juntos”. Realizada con una técnica pictórica que le aporta calidez, plantea una escena vista desde arriba en la que los personajes se distribuyen alrededor de un espacio rojo central, que remite al movimiento constante de gente en fiestas. El texto se integra en ese hueco como si fuera una persona más, reforzando la idea de unidad y de comunidad.

En el caso de “Paz y amor” (número 3, plica 4059), el jurado aprecia un enfoque sencillo y desenfadado que, sin embargo, introduce un mensaje contemporáneo. A través de una estética de siluetas simples y trazos aparentemente temblorosos, el cartel lanza una invitación a la paz y juega con los tópicos sanfermineros desde una cierta rebeldía amable, en un contexto internacional marcado por conflictos.

El número 4, plica 4081, responde al título “La cuadrilla”. Aquí, la atención se centra en la vivencia colectiva de los Sanfermines. Es un cartel lleno de escenas, con mucho dinamismo y abundancia de elementos que generan una sensación de intensidad festiva. La composición, casi de horror vacui, y el uso cálido del color evocan precisamente esa mezcla de bullicio, desenfreno y camaradería que se vive en la calle.

Con el número 5, plica 4117, aparece “Esther Arata presenta el gran lío de colores, letra y números”. Esta obra apuesta claramente por un estilo más arriesgado, próximo al grafiti y a un cierto primitivismo gráfico. El trazo es crudo, rápido y aparentemente caótico, pero termina componiendo una imagen legible que juega con la idea del desorden festivo. Además, el cartel se plantea como una reivindicación de la diversidad y de personajes que a veces quedan en segundo plano, alejándose de los estereotipos habituales.

“Las piezas de la fiesta” (número 6, plica 4163) ofrece una metáfora visual de los Sanfermines como un tejido compartido. Mediante retales, formas y texturas que recuerdan a la ropa blanca y roja, sugiere que la fiesta se construye a partir de momentos, espacios y personas muy distintas, cosidas entre sí. Se trata de una propuesta más pausada, que invita a mirar con calma y a interpretar libremente la composición.

El cartel número 7, de plica 4285 y titulado “Venir, ver… ¡Vivir!”, recupera en clave muy colorista a Caravinagre, uno de los personajes más queridos de la comparsa. La escena sitúa al Kiliki a lomos de un zaldiko en plena plaza del Ayuntamiento, rodeado de un ambiente festivo. La tipografía se integra en ese bullicio visual, como muestran las tipografías para Canva, y la paleta al óleo refuerza la luminosidad de un festejo que se presenta como una invitación directa a acercarse y vivir la experiencia.

“Postal de San Fermín: la noche encendida” (número 8, plica 4372) pone el foco en los fuegos artificiales y el ambiente nocturno de la ciudad. La composición, muy estructurada, guía la mirada desde el cielo iluminado hasta la multitud que observa, pasando por la Ciudadela. La sensación de marabunta colectiva queda reforzada por la masa de gente, mientras que el tratamiento de la luz nocturna aporta un tono evocador.

En el número 9, plica 4384, “Rostro de tradición” rinde homenaje a la música popular y a los gaiteros navarros. Con una composición sobria y elegante, presenta un retrato de medio cuerpo en el que el rostro se diluye en el fondo, de modo que la figura se vuelve anónima y representativa de todo un colectivo. El jurado ha señalado que evoca la figura de Javier Lacunza, referente de la gaita en Navarra recientemente fallecido.

Por último, el número 10, plica 4390, lleva por título “Todo empieza en rojo”. Esta propuesta apuesta por el minimalismo y la abstracción: un cohete atraviesa un espacio bicolor y se erige en símbolo esencial de la fiesta. La tipografía se mantiene en un plano muy discreto, dejando casi todo el protagonismo a la composición cromática, que busca un impacto directo con muy pocos recursos.

Un certamen participativo: así se puede votar el cartel ganador

Votación carteles San Fermín

Una vez hecha pública la lista de finalistas, se abre la fase de votación popular reservada a las personas empadronadas en Pamplona. Cada vecino o vecina puede emitir un único voto por su opción preferida entre las diez disponibles, hasta el lunes 4 de mayo.

El Ayuntamiento ha habilitado tres vías diferentes para facilitar la participación. La primera es la votación telemática, disponible en las webs municipales www.pamplona.es y www.pamplonaescultura.es, donde también pueden consultarse los carteles finalistas. En este caso, el plazo se mantiene abierto hasta las 23:59 horas del 4 de mayo.

La segunda opción es el voto telefónico, a través del Teléfono de Atención Ciudadana 010, o bien llamando al 948 420 100 si se realiza la llamada desde un móvil o desde fuera de Pamplona. En esta modalidad, la votación se cierra a las 22:00 horas del mismo día, al igual que ocurre con la tercera vía disponible.

Quienes prefieran acudir en persona pueden hacerlo en cualquiera de los centros de la red Civivox, donde se han instalado urnas y se han preparado papeletas específicas para el concurso. En todos los casos se requiere identificarse con DNI, NIE o pasaporte completo, aportando también nombre y apellido. El sistema contrasta los datos para impedir que una misma persona vote más de una vez.

Las diez obras pueden verse de forma física en el Palacio del Condestable y también están disponibles en las plataformas digitales del Ayuntamiento. Paralelamente, distintos medios locales han puesto en marcha encuestas informales para pulsar el sentir de la ciudadanía, lo que refleja el interés que despierta cada año la elección del cartel.

Reglas del concurso: anonimato, jurado profesional y límites al uso de IA

El concurso de carteles mantiene una serie de normas que buscan garantizar la igualdad de condiciones entre participantes. Una de las más estrictas es la obligación de preservar el anonimato de las obras durante todo el proceso. Hasta que se haga oficial el cartel ganador, no se puede difundir públicamente la autoría de ningún trabajo, ni de los seleccionados ni de los descartados.

El incumplimiento de esta exigencia se considera una infracción grave. La sanción prevista incluye la expulsión inmediata de la edición en curso y la prohibición de presentarse al certamen durante los tres años siguientes. Además, las bases establecen que no podrán ser premiados aquellos carteles creados total o parcialmente mediante inteligencia artificial.

En cuanto a la composición del jurado profesional, la presidencia ha recaído en Íñigo Gómez Eguíluz, director del área de Cultura, Fiestas y Deporte del Ayuntamiento. Como vocales han participado perfiles vinculados al diseño, las artes plásticas y la docencia artística: el profesor de la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Pamplona Roberto Barbero Goñi; el arquitecto técnico, ilustrador y autor de cómic Agustín Ferrer Casas; la ilustradora Maite Mutuberria Larraiotz; la diseñadora Ana Pérez Errea, en representación del ámbito de la comunicación; la artista plástica Amaya Suberviola García; y el técnico de Artes Plásticas municipal, Javier Manzanos Garayoa.

La secretaría del jurado ha sido asumida por Lidia Aguerri Hermoso de Mendoza, administrativa del área de Cultura, Fiestas y Deporte. Este equipo ha sido el encargado de analizar las 488 propuestas presentadas y de seleccionar las diez que pasan a la fase de decisión popular, en función de criterios como la calidad artística, la legibilidad como cartel y la capacidad para representar el espíritu de la fiesta.

Desde el Consistorio se ha querido agradecer la participación de todas las personas que han enviado su diseño. La concejala Maider Beloki ha subrayado la calidad artística del conjunto y la capacidad de las obras finalistas para captar la emoción, el color, la alegría y el carácter único de los Sanfermines, sin dejar de lado la tradición local.

Participación creativa: de Navarra al resto del mundo

La edición de este año vuelve a mostrar una cifra de participación muy estable. Se han presentado 488 trabajos, prácticamente la misma cantidad que el año anterior, cuando se alcanzaron los 490. De todas esas propuestas, 291 proceden de Navarra, lo que supone cerca del 60 % del total.

Dentro de la comunidad foral, Pamplona concentra el mayor número de envíos, con 160 carteles, más de la mitad de las propuestas navarras. El resto se reparte entre distintos municipios de la región. Desde otras comunidades autónomas han llegado 189 trabajos, con especial presencia de Madrid, que aporta 40 diseños, y del País Vasco, con 37 propuestas (17 desde Gipuzkoa, 15 desde Bizkaia y 5 desde Álava).

También se han recibido aportaciones desde Comunidad Valenciana, Cataluña, Castilla y León, Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Galicia y La Rioja, además de otras provincias con menor presencia como Cantabria o Baleares. Este mapa de procedencias muestra que el concurso despierta interés más allá de Navarra y se ha consolidado como una convocatoria de alcance estatal.

En el apartado internacional, las bases recogen ocho obras procedentes del extranjero. Tres envíos han llegado desde Estados Unidos y el resto desde Canadá, Francia, Reino Unido, Ecuador y Andorra. Aunque numéricamente sean menos, estas participaciones evidencian que la imagen de los Sanfermines sigue proyectándose fuera de Europa y generando curiosidad creativa.

Si se atiende a la franja de edad, predominan las personas de entre 30 y 49 años, con 193 trabajos presentados. A continuación destacan quienes superan los 50 años, con 168 carteles, seguidos por el grupo de 19 a 29 años, que suma 109 propuestas. También hay presencia juvenil: se han contabilizado 18 obras realizadas por menores de 18 años.

Por género, los datos indican que los autores masculinos siguen siendo mayoría, con aproximadamente un 57,3 % de la participación, frente al 41,8 % de autoras. No obstante, la organización señala que la diferencia se ha ido reduciendo con el paso del tiempo, lo que apunta a una progresiva equilibración en la presencia de mujeres en el ámbito del diseño y la ilustración vinculados al cartel de San Fermín.

Una tradición de voto popular que se mantiene viva

La votación popular para elegir el cartel de San Fermín no es un mecanismo nuevo en Pamplona. El sistema participativo se estrenó en 2008 y, desde entonces, se ha celebrado de forma casi ininterrumpida, con la excepción de los años 2020 y 2021, cuando la pandemia de coronavirus obligó a suspender las fiestas y paralizar el concurso.

Con la actual convocatoria se alcanza la decimoséptima votación ciudadana para designar la imagen oficial de los Sanfermines. La experiencia de ediciones anteriores muestra que los debates sobre los carteles se extienden más allá de las urnas y de la votación digital, llenando tertulias, redes sociales y conversaciones de cuadrilla.

El interés que despierta la elección se explica, en buena medida, porque el cartel ganador termina convertido en uno de los iconos visuales del año. Acompaña a la ciudad en banderolas, programas, redes, medios de comunicación nacionales e internacionales y en todo tipo de soportes promocionales. Para muchos artistas, ver su obra asociada a los Sanfermines supone un reconocimiento importante dentro del panorama gráfico.

Mientras el calendario se acerca poco a poco al 6 de julio, Pamplona vive estos días un pequeño anticipo festivo en clave de diseño. Las diez propuestas finalistas resumen, cada una a su manera, el carácter diverso, colectivo y simbólico de los Sanfermines, y será la ciudadanía pamplonesa quien determine cuál de ellas representará oficialmente la próxima edición de unas fiestas que siguen proyectando su imagen más allá de Navarra y del conjunto de España.

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