Hay muchos factores que influyen y determinan la calidad de un trabajo tipográfico. Muchos de ellos los pasamos por alto por desconocimiento y al final esto acaba pasando factura en el resultado final. Hoy de la mano de Rob Carney repasaremos diez puntos muy interesantes que debemos tener presentes a la hora de trabajar la tipografĂa en cualquier proyecto.
Te recuerdo que estos principios o consejos no son absolutos por lo que dependiendo del trabajo que estemos haciendo serán más o menos adecuados ¡Que lo disfrutes!
ÂżKerning por defecto? ¡EvĂtalo!
El Kerning es un factor importante en cualquier diseño por lo que puede arruinar un buen trabajo si no sabemos sacarle el máximo rendimiento. La gran mayorĂa de softwares nos proporcionan de forma automática unos valores de espaciado pero trata de no conformarte con estos valores, recuerda que tĂş sabes más que cualquier software. Procura dedicar un tiempo para fijar el espaciado en tus composiciones, tanto entre letras (Kerning) como entre palabras (Tracking). En Adobe InDesign cuentas con el control de estos valores y para modificarlos no tendrás más que ir al menĂş Preferencias, Unidades e incrementos, Incrementos de teclado, Kerning/ Tracking.
Evita el uso excesivo de fuentes caligráficas o script
Estas fuentes se asocian automáticamente con conceptos como elegancia o sofisticaciĂłn pero su presencia no siempre tiene las mismas connotaciones y es necesario que meditemos sobre las necesidades de nuestro trabajo antes de aplicar estas alternativas. Generalmente estas soluciones suelen favorecer a las composiciones cuando aparecen en grandes tamaños, en palabras cortas y  para ilustrar una informaciĂłn de forma directa. Sin embargo no siempre es asĂ. Por supuesto para aquellas áreas donde hay grandes masas de texto olvida esta opciĂłn pues derivará seguro en falta de legibilidad e incomodad para leer y entender el mensaje.
Cuando te encuentres ante fondos demasiado recargados evita utilizar cualquier tipografĂa
Puede que cuentes con una fotografĂa fantástica o una textura bastante atractiva pero si es demasiado recargada y posee demasiados contrastes lo más recomendable es que o bien escojas un fondo más simple o directamente no hagas uso de ningĂşn texto superpuesto. No olvides que lo que estamos buscando sobre todas las cosas es funcionalidad y transmitir un mensaje de forma clara. Si al lector le resulta difĂcil captar el mensaje, lo más sensato será buscar limpieza y sencillez con fondos de colores sĂłlidos o desenfoques.
Tu abanico de fuentes debe estar limitado
Sabemos que hay cientos de fuentes que te gustarĂa emplear en tus diseños y composiciones pero lo cierto es que utilizar más de tres sĂłlo puede distraer y confundir al lector. Este es uno de los errores más graves que podemos cometer en tipografĂa ya que supone una distorsiĂłn del mensaje evidente. LĂłgicamente debes tener en cuenta que existen excepciones, pero son exactamente esto, excepciones. Si dudas sobre la cantidad de fuentes a utilizar, ya sabes, ¡no más de tres!
Procura no falsificar las versalitas
Hay una gran variedad de fuentes que vienen con versalitas integradas, utilĂzalas y no recurras a su falsificaciĂłn, esto nunca funciona y va en contra de la composiciĂłn. Si tienes en mente incluir versalitas en algĂşn titular no olvides escoger una fuente que las incluya, hay una gran cantidad de tipografĂas totalmente gratuitas y de calidad que las incluyen.
Tampoco uses falsas cursivas
Muchos distorsionan las fuentes de forma manual para darles un acabado en cursiva, sin embargo esto sĂłlo degrada su aspecto. Debes tratar de emplear fuentes que cuenten con su versiĂłn itálica. La verdad es que es muy difĂcil encontrar una fuente que no cuente con su correspondiente versiĂłn en cursiva, pero si ese es tu caso desĂ©chala y escoge otra que cuente con su versiĂłn oficial itálica integrada. Ignora la opciĂłn «False italic» de Indesign por tu bien.
¿Todo en mayúsculas? ¿Por qué?
Si decides escribir un bloque más o menos denso de texto con mayĂşsculas sĂłlo obtendrás una pĂ©rdida de legibilidad. Aunque puedan ser una buena alternativa y proporcionar un añadido estĂ©tico en alguna ocasiĂłn, en tu cuerpo de texto sĂłlo funcionarán como el mecanismo perfecto para introducir el caos en tu composiciĂłn. Nuestro cerebro lee un texto palabra por palabra, no letra por letra y en el proceso de lectura se guĂa por la frecuencia de los caracteres ascendentes y descendentes. Proporcionar un texto completamente en mayĂşsculas puede suponer un reto y un esfuerzo innecesario.
Utilizar colores invertidos con fines estéticos, no
Se ha demostrado que cuando invertimos los colores de nuestros textos y escogemos la solución de letras blancas sobre fondo negro, lo que hacemos es cansar el ojo del lector puesto que estamos forzándole a fijarse demasiado en el color blanco y esto hace que se activen los tres tipos de receptores visuales de nuestro ojo en igual intensidad. Por supuesto esto puede aplicarse a casos concretos y a textos que no sean excesivamente densos.
No combinarás serifs
Hay fuentes que se combinan tremendamente bien y otras que todo lo contrario. Combinar dos serifs distintos en un mismo bloque sĂłlo logrará desequilibrar la jerarquĂa tipográfica. Esto se extiende tambiĂ©n al resto de fuentes. Debes evitar combinar dos fuentes que sean similares. Si has decidido emplear una fuente con serif para el titular, emplea una sans serif para el cuerpo. En realidad es algo que requiere de pruebas hasta dar con la soluciĂłn más acertada.
LĂneas limitadas
Procura no utilizar lĂneas de texto excesivamente largas. Nos referimos a la anchura de la columna o a la longitud de una lĂnea de texto. Si es demasiado larga o por el contrario excesivamente corta, al lector le costará mucho más construir las frases y esto puede afectar al entendimiento del mensaje.  Una longitud que está bien es aquella que estriba entre 45 y 75 caracteres.