Meta ha dado un paso firme en el campo de la inteligencia artificial generativa con el lanzamiento de
. La compañía, que hasta ahora dependía de tecnología de terceros como Midjourney, ha decidido asumir el control total del proceso, desde la generación hasta la moderación de contenidos. La herramienta ya está disponible de forma gratuita en la app Meta AI, en las historias de Instagram y en WhatsApp, y se espera que llegue próximamente a Facebook y Messenger.
Sin embargo, el lanzamiento no ha estado exento de polémica. Muse Image viene activado por defecto para todas las cuentas públicas de Instagram, lo que significa que cualquier persona puede etiquetar un perfil público con una @mención y usar sus fotos como base para generar nuevas imágenes. Meta no ha avisado a los usuarios ni ha pedido su consentimiento, lo que ha reavivado el debate sobre la privacidad y el uso de datos personales en la era de la inteligencia artificial.
¿Qué es Muse Image y cómo funciona?
Muse Image no es un generador de imágenes al uso. Funciona como un agente capaz de planificar la composición, consultar información en tiempo real en la web y combinar varias referencias visuales para ofrecer resultados más precisos. Una de sus funciones más llamativas es la posibilidad de mencionar cuentas públicas de Instagram para que la IA utilice esas fotos en sus creaciones. Por ejemplo, se puede diseñar una invitación personalizada o un concepto creativo colaborativo simplemente etiquetando un perfil. La herramienta también permite generar imágenes desde cero a partir de descripciones textuales, y está integrada en WhatsApp, donde los usuarios pueden acceder a ella pulsando el botón de adjuntar y seleccionando la opción ‘imágenes de IA’.
Polémica por la privacidad: activado por defecto
El principal foco de críticas ha sido la decisión de Meta de activar Muse Image por defecto en todas las cuentas públicas de Instagram. Los únicos que quedan excluidos automáticamente son los menores de 18 años, según ha confirmado la compañía. Para el resto, cualquier persona puede usar sus fotos y vídeos públicos para generar contenido con IA sin que el dueño de la cuenta reciba notificación alguna. Meta defiende que la opción puede desactivarse ‘con solo un par de clics’, pero la responsabilidad recae enteramente en el usuario. Para desactivarla, hay que ir a los ajustes de Instagram, buscar la sección ‘Compartir y reutilizar’ y desmarcar las casillas correspondientes a publicaciones y Reels. También se puede limitar el uso del audio original de los Reels. A pesar de estas medidas, muchos consideran que la compañía debería haber pedido permiso antes de activar la función.
Competencia en el mercado de la IA generativa
Con Muse Image, Meta se adentra en un mercado dominado por OpenAI y Google. GPT Image 2, de OpenAI, y Nano Banana 2, de Google, son los principales rivales a los que la compañía de Mark Zuckerberg quiere plantar cara. Según los datos internos difundidos por Meta, su modelo queda por detrás de GPT Image 2 en rendimiento general, pero logra superar a Nano Banana 2 en tareas de edición, un punto fuerte que la compañía quiere explotar entre anunciantes y creadores de contenido. Además, otros actores como Midjourney y Adobe con su modelo Firefly siguen siendo referentes en el sector, cada uno con sus propias fortalezas en cuanto a calidad, velocidad o seguridad legal del contenido generado.
La llegada de Muse Image supone un cambio de estrategia para Meta, que ahora apuesta por desarrollar sus propios modelos de inteligencia artificial en lugar de depender de terceros. La herramienta ya está disponible y los usuarios pueden empezar a probarla, pero también deben revisar su configuración de privacidad si no quieren que sus fotos se utilicen sin su consentimiento. La polémica está servida, y todo apunta a que el debate sobre el equilibrio entre innovación y derechos digitales seguirá muy presente en los próximos meses.
