Si trabajas en diseño, branding, moda o simplemente te obsesiona combinar tonos como si no hubiera un mañana, seguramente ya te habrás cruzado con las paletas de colores inspiradas en Pinterest. No es solo que “queden bonitas”: detrás hay datos, previsiones de tendencias y todo un ecosistema de plataformas como Pinterest, Pantone, Pimkie o Paletly empujando la inspiración cromática a otro nivel, y aprender a crear gráficos de Pinterest.
En los últimos años, Pinterest ha pasado de ser un tablero de ideas a convertirse en un termómetro global del color, con informes como Pinterest Predicts y sus paletas anuales que influyen directamente en moda, interiorismo, diseño gráfico y campañas de marketing. A la vez, gigantes como Pantone siguen marcando el paso con el color del año, mientras herramientas más recientes exploran el color en tiempo real en las calles o mediante comunidades que crean paletas colaborativas. Todo esto se traduce en una realidad muy clara: elegir colores ya no es una intuición aislada; es una decisión estratégica.
La paleta Pinterest 2025: cuando los datos dictan el color
Para 2025, Pinterest ha lanzado una paleta propia de cinco tonos que nace directamente de lo que sus usuarios buscan, guardan y compran en la plataforma mes a mes. No es una selección aleatoria: está vinculada al informe Pinterest Predicts 2025, el reporte anual en el que la compañía señala las tendencias que todavía no son masivas, pero que -según sus datos- están a punto de explotar.
Esta paleta está pensada específicamente para marcas, creativos y equipos de marketing que quieren alinearse con el pulso cultural sin ir siempre a remolque y aprender a elegir la paleta de colores adecuada para su marca.
La construcción de la paleta parte de la metodología propia de Pinterest Predicts, respaldada por un histórico muy potente: la plataforma presume de un 80% de acierto en sus pronósticos de tendencias a nivel global, gracias a modelos predictivos y señales internas que observan el comportamiento real de los usuarios a largo plazo. En lugar de fijarse en modas fugaces, rastrean qué tendencias se estabilizan y se mantienen en el tiempo.
Para elegir los colores de 2025, se analizaron términos de búsqueda que ya estaban generando conversación visual intensa, como “moda rojo cereza” o “estética amarillos suaves”. A partir de ahí, los equipos creativos y de datos mapearon grupos cromáticos y pines con alto engagement, identificando qué tonos conseguían más guardados, clics e interacción sostenida.
El resultado es una paleta que, lejos de ser una mera guía decorativa, busca ofrecer a las marcas un lenguaje cromático directamente conectado con el deseo visual de la audiencia. No se trata de imponer modas, sino de traducir en color lo que ya está viviendo dentro de la plataforma.
Los cinco colores que marcarán el 2025 según Pinterest
La paleta Pinterest 2025 está formada por cinco tonos que funcionan tanto de forma independiente como en combinación. Cada color está vinculado a tendencias concretas del informe Pinterest Predicts y se ha definido para inspirar desde looks de belleza y estilismo hasta decoración, producto o diseño digital.
A continuación, se detalla cada uno de estos colores clave y el tipo de universo visual que construyen a su alrededor, con la idea de que puedas integrarlos en tu propia estrategia de color o en los proyectos que tengas entre manos.
Rojo cereza
El 2025 llega, literalmente, “en modo cereza”. Este rojo intenso, brillante y jugoso bebe directamente de la tendencia conocida como “La fruta de la tentación”. No es un rojo discreto ni tímido; es un tono que busca protagonismo absoluto en lo que toca: prendas, labiales, accesorios, packaging o incluso detalles de interiorismo.
Visualmente, el rojo cereza transmite una mezcla de deseo, energía y un punto lúdico. Funciona genial como color acento para romper paletas demasiado neutras o como base para campañas llamativas que quieran llamar la atención en el feed desde el primer segundo. Piensa en botones de compra, titulares, call to action o piezas destacadas de producto.
Amarillo mantequilla
En el otro extremo del espectro emocional, el amarillo mantequilla representa ese tipo de color que envuelve y reconforta. Es un amarillo suave, de subtono pastel, que se asocia a tendencias como “Vida de muñecas”, “Estética de pescador” o “Veladas surrealistas”. Tiene una vibra onírica, casi nostálgica, que combina perfectamente con escenas cálidas y amigables.
Este tono es ideal para fondos, superficies amplias y composiciones en las que busques una luz suave y acogedora. En branding, puede funcionar como alternativa más cálida a los neutros clásicos; en moda y lifestyle, conecta con una alegría tranquila, sin estridencias, perfecta para marcas que no quieren gritar, pero tampoco pasar desapercibidas.
Índigo aura
Índigo aura es una especie de lila profundo con un giro más melancólico y enigmático. Se nutre de tendencias como “Encanto de sirena” o “Luce tu aura”, donde lo místico, lo marino y lo cósmico se mezclan. Es un color que parece hecho para universos de fantasía, belleza futurista, interfaces digitales y sets fotográficos con luces de neón.
Usado en diseño gráfico o digital, aporta una atmósfera casi etérea, muy útil si quieres transmitir espiritualidad moderna o un aire de tecnología emocional. Combinado con destellos metálicos o con otros tonos fríos, se convierte en un imán visual para proyectos de gaming, beauty, wellness alternativo o música.
Verde eneldo
El verde eneldo es la versión más atrevida del verde: ligeramente ácido, inspirado en el mundo de los pepinillos y en tendencias como “Pepinillos multiuso” y “Revolución verde”. Es un tono que entra directo por la vista y que se ha colado tanto en cocinas y gastronomía como en armarios y coctelería, visualmente impactante.
En diseño, este color es oro para proyectos que busquen una estética fresca, moderna y algo irreverente. Funciona muy bien en el packaging de alimentos, bebidas, productos eco o marcas que quieran subrayar su componente vegetal o sostenible sin recurrir al típico verde bosque. Es un guiño a lo divertido dentro del universo “green”.
Avena alpina
Avena alpina llega como el nuevo gran neutral. Inspirado en conceptos como “El viaje de subida” o “Estilo motobohemio”, es un tono cálido, cremoso, que recuerda a una taza de café con leche servida en una cabaña de montaña. Su fuerza no está en lo llamativo, sino en la sensación de refugio que transmite.
Este color es perfecto para fondos, tipografía de baja intensidad, prendas básicas, textiles de hogar y cualquier contexto donde quieras un neutral con personalidad discreta. Se lleva de maravilla con capas de texturas —maderas, tejidos, cerámicas— y ayuda a suavizar combinaciones con rojos intensos, verdes ácidos o púrpuras profundos.
Paletas Pinterest 2026: colores de “volumen completo”
Mirando un poco más allá, Pinterest ha presentado también Pinterest Palette 2026, una nueva selección de cinco colores que consolida otra tendencia clara: el paso de las paletas apagadas a tonos de alta presencia emocional. Son colores que no se conforman con “acompañar”; están diseñados para ocupar espacio y contar algo por sí mismos.
La paleta 2026 se compone de Azul frío, Jade, Ciruela Noir, Wasabi y Caqui. Más que tonos aislados, Pinterest los define como “colores de volumen completo”, concebidos para crear ambientes, narrativas visuales y estados de ánimo muy marcados. Surgen de observar no solo qué colores gustan, sino cómo la gente los mezcla en moda, decoración, ilustración o UI/UX.
Azul frío es un azul limpio, casi helado, que se asocia con calma mental y concentración. Jade se sitúa entre la menta y el musgo, combinando serenidad con un punto sofisticado. Ciruela Noir es un púrpura oscuro, con matices burdeos y marrones, perfecto para atmósferas elegantes e intensas. Wasabi es un chartreuse enérgico, vibrante y casi eléctrico. Caqui, por su parte, mezcla naranjas y rojos en un tono cálido que evoca alegría y optimismo.
Pinterest enfatiza que estos colores se buscan y se usan como herramientas de “utilidad emocional”: la gente no solo quiere que su casa, su ropa o su feed se vean bonitos, sino que quiere que sus colores contribuyan a sentirse de una determinada manera. Calma, foco, diversión, escapismo, esperanza… el color pasa a ser un atajo emocional más que un simple adorno visual.
Según Xanthe Wells, vicepresidenta global de Creatividad en Pinterest, estamos ante un cambio claro: las personas están más abiertas a experimentar y expresarse a través del color, dejando atrás el dominio casi absoluto de las paletas neutras y minimalistas que reinaron durante años. Ahora no basta con beige y gris; se buscan combinaciones inesperadas y declaraciones cromáticas más valientes.

Una novedad interesante de la paleta 2026 es la introducción de subpaletas combinadas, donde Pinterest sugiere parejas de colores como Azul frío + Wasabi o Caqui + Ciruela Noir. El objetivo es ayudar a marcas y creativos a construir sistemas de color coherentes que funcionen en conjunto en lugar de depender de un solo tono protagonista aislado.
Cómo detecta Pinterest las tendencias de color
La capacidad de Pinterest para anticipar qué colores van a despuntar no es cuestión de intuición, sino de datos masivos. Cada mes, más de 500 millones de usuarios utilizan la plataforma para buscar, pinear y comprar, generando miles de millones de interacciones que, bien analizadas, se convierten en un mapa muy afinado de gustos y tendencias.
El proceso arranca con el análisis de consultas de búsqueda y pines guardados: se detectan términos que crecen con fuerza, imágenes que se repiten en tableros de inspiración y agrupaciones cromáticas que aparecen una y otra vez en distintos contextos (moda, decoración, bodas, diseño gráfico, arte…). No se estudia cada color de forma aislada, sino su comportamiento entre categorías.
A esto se suma la tecnología de búsqueda visual de Pinterest, capaz de leer las imágenes píxel a píxel para identificar gamas cromáticas predominantes. De esta forma, no solo cuentan las palabras clave, sino el color real presente en las fotos, ilustraciones o mockups que la gente guarda en sus tableros.
Con toda esa información, los equipos internos de análisis y creatividad interpretan los datos y construyen paletas que no solo reflejan lo que ya está pasando, sino aquello que tiene potencial de consolidarse en los próximos meses. El informe Pinterest Predicts y las paletas Pinterest Palette son la traducción práctica de ese trabajo.
Para las marcas, esta metodología tiene una ventaja crucial: en lugar de reaccionar cuando una tendencia ya está saturadísima, pueden utilizarla para adelantarse al pico de popularidad, incorporando ciertos colores a sus lanzamientos, colecciones o campañas justo cuando el interés empieza a despegar.
Qué implican estas paletas para el diseño, la marca y el e‑commerce
Desde la óptica del comercio electrónico y el branding, las paletas de colores de Pinterest envían un mensaje claro: la identidad visual de las marcas está virando hacia un uso del color más emocional, expresivo y atrevido. Ya no se trata solo de “verse profesional”, sino de alinearse con cómo quiere sentirse el usuario al interactuar con una web, una app o un producto.
El desplazamiento de las paletas neutras hacia combinaciones más ricas sugiere que los usuarios están listos para impactos visuales más potentes, especialmente en categorías aspiracionales como moda, decoración, belleza o lifestyle. Los colores intensos ayudan a destacar en un mar de contenidos, pero también a contar mejor la historia de la marca.
Pinterest también subraya la importancia de pensar en sistemas de color globales, no en colores sueltos: gamas coherentes que se repiten en webs, redes sociales, emails, packaging y puntos de venta físicos. Esto es especialmente clave en e‑commerce, donde la experiencia visual debe ser consistente de la página de categoría al checkout; si trabajas en diseño web, una buena paleta de colores para diseño web ayuda a mantener esa coherencia.
Aplicar conscientemente tonos como rojo cereza para llamadas a la acción, amarillo mantequilla para fondos cálidos o avena alpina como nuevo neutral puede traducirse en una experiencia más agradable y una narrativa visual más memorable. Y al estar alineada con tendencias respaldadas por datos, también es más probable que conecte de verdad con el usuario medio de Pinterest.
En este contexto, el color ya no es un añadido estético de última hora, sino una palanca estratégica al nivel de la tipografía, el tono de voz o la arquitectura de la información. Ignorar lo que está ocurriendo en plataformas como Pinterest implica renunciar a una fuente masiva de insights visuales sobre lo que la gente quiere ver y sentir.
Inspiración cromática: de Pinterest a la naturaleza, el cine y la arquitectura
Aunque Pinterest es hoy uno de los epicentros de inspiración visual, las mejores paletas suelen nacer de mezclar fuentes: naturaleza, paisajes, arte, arquitectura, cine… Cada entorno aporta matices y armonías que después se pueden destilar en esquemas de color aplicables a identidad visual, packaging, diseño web o colecciones de producto.
Un amanecer en la costa puede convertirse en una combinación de azules lavados, naranjas suaves y neutros cálidos perfecta para una marca de bienestar o turismo. Una escena de cine noir puede inspirar contrastes de ciruela oscuro, caquis apagados y destellos de luz que funcionen en un rebranding sofisticado. Lo interesante es trasladar esos universos a formatos técnicos como HEX, RGB, CMYK o referencias Pantone.
En branding, la coherencia cromática es clave: los colores de marca deben funcionar en tarjetas, redes, web, producto físico y, además, adaptarse a distintos soportes. Por eso, partir de una paleta bien pensada -ya sea inspirada en Pinterest, en un paisaje o en una obra de arte- facilita muchísimo la creación de un lenguaje visual sólido que pueda evolucionar sin perderse.
Para proyectos digitales, es habitual definir una paleta principal (con 1‑3 colores de marca) y una paleta secundaria de apoyo, donde puedes integrar tonos de tendencia como el verde eneldo o el azul frío de Pinterest. De este modo, mantienes tu identidad reconocible, pero te permites jugar con acentos contemporáneos en campañas, landing pages o colecciones temporales.
También es interesante pensar en el color desde la psicología: los tonos cálidos y suaves, como el amarillo mantequilla o la avena alpina, suelen asociarse a acogida y cercanía, mientras que los colores fríos y profundos, como índigo aura o azul frío, aportan misterio, calma o una sensación tecnológica. Combinarlos con intención es lo que hace que una paleta funcione de verdad.
Pantone, Pinterest, Pimkie, Paletly: las 4 “P” del pronóstico de color
Más allá de Pinterest, hay otros actores que también influyen -y mucho- en cómo entendemos las tendencias cromáticas. Se suele hablar de una especie de “4P” del color: Pantone, Pinterest, Pimkie y Paletly, cada uno con su enfoque particular, pero todos orbitando alrededor de la misma idea: la inspiración en color ya no es unidireccional.
Pantone lleva desde 1963 construyendo un auténtico imperio del color. Ha desarrollado sistemas de clasificación, paletas, estudios de tendencia, colecciones, productos de diseño e incluso objetos de culto para profesionales y amantes del diseño. Sus guías de color, su famoso Color of the Year y su blog -centrado en “The color of ideas”- han convertido a la marca en una referencia mundial para grafistas, interioristas, modistas y creativos de todo tipo.
Con el tiempo, Pantone ha ido expandiéndose a sectores como la moda, el hogar, la arquitectura, la tecnología o incluso los viajes, convirtiendo sus paletas en un lenguaje común entre disciplinas. Cuando Pantone declara que un tono -como aquel Tangerine Tango de 2012- va a marcar el año, basta con mirar escaparates y colecciones para comprobar cómo esa decisión se filtra en la cultura visual de manera masiva.
Paralelamente, la moda ha consolidado la idea de que los colores son un indicador clarísimo de tendencia. Cada temporada, revistas, webs y pasarelas lanzan informes detallados sobre qué tonos reinarán en ropa, accesorios, cosmética o incluso interiorismo. Si bien las siluetas pueden engañar, el color sigue siendo un código menos evidente, pero igual de poderoso para expresar si estás -o no- en sintonía con lo que se lleva.

Lo interesante es que, en esta nueva etapa, los colores han dejado de depender solo de la voz de las grandes marcas. Gracias a plataformas como Pinterest, las personas corrientes comparten sus propios tableros de inspiración cromática: combinaciones para bodas, branding DIY, moodboards de estéticas específicas (cottagecore, dark academia, coastal, etc.) que influyen de forma orgánica en lo que acaba llegando a pasarelas y catálogos.
La prueba está en que una gran parte de los tableros más populares en Pinterest giran precisamente en torno a paletas de color, ya sea de forma genérica o centradas en un tono (azules, tierras, neones) o en una sensación (relax, lujo, minimalismo cálido). La inspiración cromática se ha democratizado y ahora son los usuarios quienes marcan, en buena parte, la dirección de las tendencias.
Pimkie Color Forecast y Paletly: color en tiempo real y comunidades cromáticas
Otra pieza llamativa del ecosistema son iniciativas como Pimkie Color Forecast. La marca de moda low cost Pimkie lanzó una web en la que se monitorizan en tiempo real los colores predominantes en las calles de ciudades como París, Milán o Amberes. Cámaras instaladas en puntos estratégicos captan el flujo de peatones,y un software analiza los píxeles para generar infografías con los tonos más presentes.
El resultado es una especie de “Gran Hermano cromático”: desde el ordenador puedes ver qué colores se están llevando realmente en esas capitales de la moda, sin filtros editoriales. La web, además, acompaña esos datos con una paleta propia al estilo Pantone y, por cada color, sugiere prendas y complementos de la marca en ese tono, enlazando directamente a la tienda online, lo que mezcla inspiración y conversión de forma bastante directa.
Paletly, por su parte, funciona casi como un “hermano pequeño” de Pinterest especializado en color. Nacida como red social centrada en la inspiración cromática, permite a los usuarios subir imágenes que les inspiran -looks, arte, paisajes, platos de comida, cultura pop- y extraer de ellas paletas de color automáticas mediante su herramienta Color Clipper.
La dinámica es muy similar a la de otras plataformas sociales: puedes seguir a otros usuarios, dar like, compartir en redes, crear bodegones con prendas y accesorios y vincularlos tanto a la imagen original como a la paleta generada. Todo ello se orienta a activar la compra online a través del color,y ya han participado tiendas de referencia como Net‑a‑porter.
Lo más interesante de proyectos como Paletly es que ponen el foco en el color como punto de partida del proceso de compra, no como algo secundario. Su fundadora, Suma Mandagiri, lo resumía diciendo que la vista es el sentido más libre en el ecommerce, que el color es, probablemente, el gancho más inmediato para captar la atención del usuario.
Este tipo de herramientas demuestra que el color se ha convertido en un eje central de la experiencia digital y que las comunidades de usuarios tienen un papel activo a la hora de definir qué combinaciones se vuelven deseables o aspiracionales. De nuevo, ya no son solo las marcas las que dictan, sino un diálogo constante entre plataformas, datos y gente real.
Todo este universo -Pinterest Predicts, las paletas Pinterest 2025 y 2026, el legado de Pantone, los experimentos de Pimkie o las comunidades de Paletly- dibuja un escenario en el que el color es, más que nunca, una herramienta estratégica de diseño y marketing. Entender cómo nacen estas paletas, en qué se inspiran y cómo se relacionan con emociones, estilos de vida y datos de comportamiento puede marcar la diferencia entre un diseño que pasa desapercibido y uno que se siente completamente alineado con su tiempo.


