La pintura vive un momento dulce en España. Mientras las grandes capitales acogen ferias internacionales, un puñado de creadores mantiene viva la esencia del oficio: la paciencia, la observación y ese gesto casi ritual de mojar el pincel en pigmento. Desde Huelva hasta Hondarribia, pasando por Asturias y Madrid, el arte se manifiesta en salas de exposiciones, muros públicos y talleres artesanales con un hilo común: la necesidad de expresar identidad a través del trazo.
Coincidiendo con el arranque del curso, varias propuestas demuestran que el pincel sigue siendo la herramienta predilecta para contar historias, ya sea en un lienzo clĆ”sico, en un azulejo o en un mural participativo. Esta confluencia de estilos y formatos evidencia que la creatividad no entiende de fronteras ni de jerarquĆas, y que el arte espaƱol se abre paso tanto en los circuitos comerciales como en los espacios mĆ”s cotidianos.
De Huelva a ParĆs: trayectorias que cruzan fronteras
El onubense Daniel López Villegas, nacido en 1946, inauguró el pasado lunes 14 de septiembre la exposición āMiradasā en la sala de exposiciones de la Fundación Caja Rural del Sur, ubicada en el Centro Cultural JosĆ© Luis GarcĆa Palacios de Huelva. La muestra, abierta hasta el 30 de septiembre, reĆŗne una producción que abarca paisajes, bodegones, figuras, marinas y escenas del RocĆo, demostrando una versatilidad que el propio artista define como un Ā«trasteo en el realismo espaƱol con respeto y satisfacciónĀ». Su vĆnculo con la pintura se remonta a la infancia, cuando Pedro Gómez, pintor onubense, detectó su facilidad para el dibujo y le animó a continuar. Desde entonces, la pintura se convirtió en su Ā«compaƱera de vidaĀ», compatible con su trabajo en la empresa privada. AdemĆ”s, López Villegas ha colaborado en iniciativas benĆ©ficas y ha desarrollado murales en bajorrelieve de gran formato, algunos de los cuales se encuentran en domicilios particulares y empresas. La exposición puede visitarse de lunes a viernes, de 11:00 a 13:30 y de 18:00 a 21:00.
En paralelo, la avilesina Itziar SĆ”nchez Chicharro, graduada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, suma un nuevo hito a su carrera: su obra āMurmurosā protagoniza la portada del nĆŗmero cinco de la revista Forbes Travel. La oportunidad llegó a travĆ©s de Instagram, un canal que la artista reconoce como fundamental para visibilizar su trabajo. Su producción, marcada por la calma y la serenidad, gira en torno al mar CantĆ”brico, al que siempre vuelve Ā«buscando ese punto de pausa y contemplaciónĀ» que imbuye en sus pinturas. SĆ”nchez Chicharro, que ha expuesto en galerĆas nacionales e internacionales, seguirĆ” profundizando en esta lĆnea y participarĆ” este mes de septiembre en la feria Art3f de ParĆs, de la mano de la galerĆa AcuƱa de Luanco.
El arte comunitario toma las calles

Hondarribia convertirĆ” el frontón de Soroeta en un gran mural colectivo entre el 14 y el 16 de septiembre, de 16:30 a 20:00 horas. La iniciativa, abierta a la participación de vecinos y ciudadanĆa en general, estarĆ” dirigida por los artistas Alejandro Elduayen y Alvar Melkart GutiĆ©rrez, quienes diseƱarĆ”n y coordinarĆ”n la creación de la obra. Se emplearĆ”n pintura plĆ”stica, tĆ©cnicas de graffiti, brochas y pinceles para definir los detalles y los retoques finales, integrĆ”ndose en la tendencia del arte urbano en EspaƱa. El objetivo es que el mural refleje la identidad y la esencia de Hondarribia, integrĆ”ndose en el entorno del barrio. La actividad no requiere experiencia previa, ya que la obra se construirĆ” con las aportaciones de quienes se acerquen al frontón durante las tres jornadas, permitiendo que niƱos, jóvenes y adultos dejen su huella en la composición.
La artesanĆa como resistencia: pinceles que preservan memoria
En Madrid, la azulejera Constanza Rosell representa a una minorĆa que se niega a dejar morir un oficio centenario. Peruana de nacimiento, llegó a EspaƱa hace ocho aƱos para estudiar DiseƱo en la Universidad de Navarra y, tras una crisis profesional, encontró en la azulejerĆa artesanal su verdadera vocación. Formada en Portugal por una artesana local, pinta cada pieza a mano en un taller compartido del norte de Madrid, rechazando la producción industrial y reivindicando Ā«el valor de la imperfecciónĀ». Su trabajo incluye desde cuadros personalizados con apellidos y vĆrgenes hasta murales para viviendas, restaurantes y tiendas. Entre sus encargos mĆ”s destacados figuran los 3.500 azulejos pintados a mano para la marca Renatta&Go y la barra del restaurante La Txapa, inspirada en la estĆ©tica de San SebastiĆ”n. Ā«No quiero ser una business woman, quiero ser artesanaĀ», afirma con rotunditud, mientras dedica horas a investigar la historia de esta tĆ©cnica documentando estilos y tradiciones.
La diversidad de estas propuestas dibuja un panorama en el que la pintura se ejerce como un derecho y un bien comĆŗn. Desde Huelva a ParĆs, pasando por el PaĆs Vasco y Madrid, los pinceles siguen siendo el instrumento que une generaciones, territorios y sensibilidades. Ya sea en soledad o en comunidad, el gesto de pintar demuestra que la creatividad espaƱola sigue muy viva y que cada obra, como cada trazo, cuenta una historia que merece ser mirada.

