La Feria Internacional de Turismo de Madrid, organizada por IFEMA, ha convertido una vez más sus pabellones en un gran escaparate donde el diseño expositivo marca la diferencia. Durante la tercera jornada profesional se han dado a conocer los Premios al Mejor Stand y los galardones al Stand Sostenible, unos reconocimientos que señalan qué propuestas han sabido ir un paso más allá en imagen, funcionalidad y compromiso ambiental.
En esta edición, celebrada del 21 al 25 de enero, el espacio ferial ha dejado claro que un stand ya no sirve solo para repartir folletos. Arquitectura efímera, relato de marca y sostenibilidad se han mezclado para crear auténticas experiencias inmersivas, tanto en el ámbito empresarial como en el de destinos nacionales e internacionales.
Empresas premiadas: Vincci, Meliá y Alsa marcan tendencia
En la categoría de Empresas, el jurado ha distinguido tres propuestas muy distintas, pero con algo en común: todas han convertido el stand en una extensión física de su identidad corporativa. Vincci Hoteles, Meliá Hotels International y Alsa se han llevado los premios al Mejor Stand por saber combinar concepto, estética y utilidad sin perder de vista al visitante profesional.
El espacio de Vincci Hoteles ha sido uno de los más comentados. Bajo el lema “Lo que no se ve”, la compañía ha planteado un recorrido que homenajea el trabajo invisible que hay detrás de cada estancia. Con una estética industrial y minimalista —suelo de cemento, tuberías a la vista y mobiliario blanco—, el stand recreaba el “backstage” de un hotel. Manos que salen de las paredes, esculturas y murales con manos articuladas sujetando objetos de distintos departamentos ponían el foco en los equipos que sostienen el día a día de la cadena, que este año celebra 25 años de trayectoria.
El jurado ha valorado especialmente la originalidad y sensibilidad del concepto, destacando que el montaje “muestra el backstage de un hotel de forma elegante” y rinde tributo a quienes no suelen aparecer en primer plano. La experiencia comenzaba ya en la entrada, donde dos grandes manos recibían al público y se convertían en un punto clave para las fotos en redes sociales. A ello se sumaba un concurso interactivo con premios vinculados a la oferta gastronómica, los spas y estancias en los hoteles de la cadena.
Por su lado, Meliá ha apostado por un lenguaje radicalmente distinto, centrado en la sobriedad mediterránea y la conexión con lo natural. Un gran olivo presidía el espacio, acompañado de un lucernario que bañaba de luz un conjunto orgánico donde predominaban materiales de esencia española: celosías cerámicas, paisajismo reconocible, una paleta de tonos tierra y paneles traslúcidos. El resultado, según el jurado, es un stand funcional que transmite belleza, serenidad y sostenibilidad, alineado con el posicionamiento de la marca.
La propuesta de Alsa se ha movido en clave de movilidad contemporánea. El stand se estructuraba en dos bloques separados por un pasillo central, integrados visualmente mediante un diseño limpio y coherente con su identidad gráfica. Dos marquesinas en voladizo y un cielo azul intenso sobre el recorrido evocaban un viaje imaginario, reforzado por una tipografía reinterpretada y recursos visuales que subrayaban la evolución de la compañía hacia soluciones de transporte sostenibles y eficientes.
Guatemala, Abu Dhabi y Egipto: identidad nacional convertida en espacio
En la categoría de Países y Regiones, el mapa de ganadores ha sido diverso, con Guatemala, Abu Dhabi y Egipto a la cabeza. El denominador común: una traducción muy cuidada de la identidad nacional al lenguaje espacial, combinando tradición, modernidad y mensaje turístico.
El stand de Guatemala se ha caracterizado por un tono delicado y minimalista, pero cargado de referencias culturales. El espacio se articulaba en torno a cuatro elementos clave: la madera, hilos textiles de vivos colores, una gran pantalla piramidal y la presencia gráfica de los glifos mayas. Con esta base, el país ha tejido una propuesta que condensa naturaleza, arquitectura, artesanía y memoria ancestral sin caer en la saturación visual.
En el caso de Abu Dhabi, el jurado ha destacado la capacidad de unir lujo contemporáneo y tradición. El stand recreaba un gran oasis junto a una zona urbana, con alfombras suaves, arena, celosías, detalles de madera oscura y mobiliario en tonos verdes, integrados en estructuras orgánicas y modernas. La composición transmitía la dualidad del destino: un emirato que combina herencia cultural y proyectos de vanguardia en su estrategia turística.
Egipto ha optado por una escenografía de vocación monumental. El espacio remitía a Abu Simbel y al nuevo museo de El Cairo, conectando el ámbito comercial con una dimensión casi museística. La piedra de Asuán dominaba buena parte de los paramentos, mientras que la iluminación reforzaba la fuerza del sol y la iconografía faraónica. Esta apuesta ha permitido al destino proyectar su legado histórico como un activo diferenciador en el panorama internacional.
Castilla y León, Madrid y Galicia: las autonomías que mejor se exhiben
En el bloque de Comunidades Autónomas, el reconocimiento ha recaído en Castilla y León, Madrid y Galicia, tres territorios que han utilizado sus stands para contar historias muy distintas sobre su forma de entender el turismo en España.
Castilla y León ha sido una de las grandes protagonistas. Bajo el lema “Castilla y León, el cielo nos ha elegido”, la Comunidad ha centrado su estrategia en el astroturismo, aprovechando el tirón del eclipse total de sol del 12 de agosto, que se verá de forma privilegiada desde su territorio. El stand, de 929 metros cuadrados en el pabellón 9 de IFEMA, recreaba metafóricamente el cosmos con un cielo oscuro, estrellas, lunas y planetas visibles en pleno día, envueltos en una falsa nocturnidad que ponía al visitante en el centro de lo que está por venir.
Uno de los elementos estrella ha sido un túnel inmersivo interactivo, que permitía vivir la sensación de estar en medio del universo y observar el cielo nocturno de la Comunidad de forma envolvente. Esta apuesta se apoya en un dato nada menor: Castilla y León es la región con más espacios certificados por la Fundación Starlight, lo que la sitúa entre los mejores enclaves europeos para la observación astronómica.
El stand también funcionaba como plataforma comercial. Los nueve Patronatos Provinciales de Turismo y el Consejo Comarcal del Bierzo compartían espacio con áreas dedicadas a enogastronomía y turismo rural, donde participaban la Federación de Hostelería autonómica, las nueve Rutas del Vino y la marca de calidad Posadas Reales. En la zona de trabajo, más de 150 empresas y profesionales del sector mantenían reuniones con agencias y turoperadores especializados, impulsando segmentos tan variados como el turismo cultural, de naturaleza, religioso o de congresos.
Esta propuesta unificada ha sido respaldada políticamente con la visita del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, que ha subrayado el dinamismo del sector turístico regional y la capacidad de Castilla y León para competir en mercados internacionales gracias a su patrimonio, su naturaleza y una gastronomía muy reconocible. El esfuerzo ha tenido recompensa: la Comunidad ha sido una de las tres autonomías premiadas como Mejor Stand, y además la única reconocida por unanimidad del jurado, un detalle que refuerza el valor del proyecto.
En paralelo, Madrid ha presentado un stand de marcado carácter monumental bajo el concepto “Madrid Marca, la marca de Madrid”. Visible prácticamente desde cualquier punto del pabellón, el espacio combinaba iconos reconocibles como el estadio Santiago Bernabéu con escenas del día a día urbano, infraestructuras viarias, tecnología y hasta un circuito de carreras. La clave estaba en cómo se integraban innovación, vida cotidiana y tradición para proyectar la imagen de una ciudad global que no renuncia a sus raíces.
Galicia, por su parte, ha construido su relato en torno al binomio agua y lluvia. Con una “lluvia” constante de imágenes cambiantes y superficies espejo, el stand generaba un juego continuo de reflejos, luz y movimiento. La idea era trasladar al visitante a una tierra donde el clima, el paisaje atlántico y el vínculo con el mar siguen siendo parte esencial de la identidad del destino.
Premios Stand Sostenible: Galicia, Cantabria, Grupo Piñero y Castelldefels
Además de la dimensión estética y funcional, FITUR ha reforzado su apuesta por la sostenibilidad con una nueva edición de los Premios Stand Sostenible, ya consolidados como un complemento imprescindible a los galardones al Mejor Stand. El objetivo es destacar a aquellos expositores que alinean su participación en la feria con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con criterios de responsabilidad ambiental y social.
En este terreno, Turismo de Galicia ha vuelto a aparecer en el palmarés, esta vez por una iniciativa muy concreta: el uso de material textil reciclado procedente de más de 50.000 botellas de plástico para construir los paneles del stand. La propuesta combina innovación en materiales y reducción de residuos, aportando una capa adicional de coherencia a su relato de destino ligado al agua y al entorno natural.
Cantabria ha sido reconocida por un enfoque más ligado a la gestión. La comunidad se ha apoyado en la plataforma propia Inicia 2030, diseñada para monitorizar objetivos y resultados en sostenibilidad, y ha implantado un protocolo de desmontaje que evita la demolición del espacio expositivo. Esta forma de trabajar prioriza la reutilización y el aprovechamiento de recursos, reduciendo el impacto ambiental asociado al montaje y desmontaje de infraestructuras efímeras.
En el ámbito empresarial, el Grupo Piñero ha recibido el premio por su proyecto integral de sostenibilidad, que implica a todos los grupos de interés, desde los equipos internos hasta los visitantes. La estrategia se presenta como un compromiso global, equilibrado y de largo recorrido, que trasciende el espacio del stand para afectar a la actividad turística de la compañía.
El Ayuntamiento de Castelldefels ha completado el cuadro de honor con una propuesta basada en la identidad cultural local. Su stand toma como referencia el tradicional chiringuito de playa, no solo como guiño estético, sino también como fuente de materiales para la tarima y otros elementos constructivos. De este modo, la ciudad costera integra memoria colectiva, economía circular y participación responsable en un mismo proyecto expositivo.
Todo este conjunto de premios y menciones confirma que el Mejor Stand en FITUR ya no se decide solo por su impacto visual inmediato, sino por su capacidad para contar una historia coherente, facilitar el trabajo profesional y demostrar un compromiso real con la sostenibilidad. Desde las grandes cadenas hoteleras y las empresas de transporte hasta las comunidades autónomas y los destinos internacionales, la feria se consolida como un laboratorio donde se ensayan las formas de comunicar el turismo del presente y del futuro ante un viajero cada vez más exigente y atento a lo que hay, precisamente, “lo que no se ve” detrás de cada propuesta.