Con 96 años pinta cada una de las casas de su pueblo para salvarlo de la demolición

Huang Yung-Fu es un soldado de 96 años que ha pintado cada una de las casas de su pueblo para salvarlo de la demolición. Taichung fue en su día un bonito pueblo en el que había 1.200 casas. La gran mayoría eran casas de soldados retirados, dadas por el gobierno.

Según fue pasando el tiempo, la mayoría de los soldados se fueron, mientras que otros tantos se establecieron y no dejaron sus casas. Las habitaron para tener sus vidas en el distrito de Nantun. Lo único que pasó es que el número de habitantes disminuyó drasticamente y al final han quedado 11.

Huang Yung-Fu, con el tiempo, al ser uno de los pocos que quedaban en el pueblo, comenzó a consumir su tiempo pintando su casa con un simple pájaro, para que con el tiempo comenzara a llevar su trabajo artístico a otros muros con distintas figuras y criaturas.

Esto conllevó recibir la atención de los curiosos que pasaban por el pueblo. Para así convertirse en uno de los pueblos más visitados de la región. Y estamos principalmente ante la razón para que el gobierno parara sus planes de demoler las casas que quedaban en pie en el pueblo.

Incluso cuando mantener las casas pintadas requiere mucha energía y esfuerzo, Huang ya ha dejado dicho que seguirá pintando incluso cuando pase los 100 años de edad. Y es que a todos los visitantes del pueblo, les recuerda más a una historia de leyenda que a un pueblo real.

Incluso los turistas le han llamado a Huang como el “Abuelo Arcoiris”, el nombre perfecto para una persona llena de tanta vida y de color con un alma tan creativa. Un artista sin experiencia artística, pero que gracias a su acción ha sido capaz de transformar todo un pueblo para ser un reclamo turístico y un sitio bien inspirador.

Un estilo que puede recordar a Bob.


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