Cosas que debemos evitar en un diseño cuando maquetemos texto para conseguir que nuestro texto sea legible por los usuarios y funcione correctamente. El texto en un diseño es un elemento fundamental que debe ser tratado de forma correcta si queremos que el mensaje llegue al usuario de forma clara, es por esto que debemos asegurarnos que el texto funciona correctamente.
Cada texto es diferente en función del diseño pero la regla fundamental para todos los textos es conseguir que la información llegue al usuario. Debemos evitar las cargas visuales innecesarias que no aporten nada a nuestro diseño y compliquen la lectura del texto. En este post veremos algunas ideas básicas sobre que cosas no hacer cuando trabajamos con texto en un diseño.
Índice
Usar tipografías no legibles
Cuando estemos trabajando con un texto lo primero que debemos conseguir es que el texto sea legible, de nada sirve que nuestro texto sea muy atractivo a nivel visual si después la legibilidad es mala. La tipografía correcta va en función del diseño, no es lo mismo maquetar un libro que maquetar un cartel, ambos son diferentes y requieren una mayor atención para el usuario. Si estamos trabajando un texto largo lo ideal es que sea muy legible para facilitar la lectura. Si nuestro texto es un titular podemos jugar con otro tipo de tipografías pero siempre pensando en una buena legibilidad. Debemos evitar todas esas tipografías muy caligráficas que son muy bonitas visualmente pero muy complicadas de leer.
Buen contraste entre fondo y texto
Siempre que trabajemos con texto debemos conseguir un buen contraste entre el fondo y el texto para aumentar la facilidad de lectura, un error muy común es usar un color de fondo muy similar al del texto. Si nos fijamos en los textos de un libro vemos que el papel es blanco y el texto negro para conseguir que sea muy legible, si en lugar de negro usáramos un color empeoraría la lectura y cansaría la vista. Tenemos que ver el texto como si fuera una señal de tráfico, nos debe llamar la atención para que la miremos y sepamos que esta ahí.
Utilizar muchas tipografías
Es muy común ver diseños con miles de tipografías diferentes pensando que esto consigue un mejor resultado, lo cierto es que esto solo consigue empeorarlo todo. Cuando trabajemos con un texto lo recomendable es usar un máximo de dos tipografías y jugar con sus estilos (negrita, regular…etc) para crear diferentes contrastes en el texto. Si estamos diseñando un proyecto editorial como por ejemplo una revista y queremos añadir a nuestro diseño un titular y un subtitular es recomendable usar la misma tipografía pero con dos tamaños diferentes. La clave para un buen diseño es conseguir una armonía que funcione y no un pastiche de elementos que no consigan nada.
Efectos que no aportan nada al texto
Debemos evitar siempre que podamos el uso todos esos efectos que se añaden a la tipografía que no aportan nada al texto solo dificultan su lectura. Un efecto se puede usar cuando existe un motivo para ello, ya sea bien por la temática del diseño o por algún motivo relacionado con el estilo. Evita aplicarle efectos a los textos siempre que puedas y juega con otro tipo de contraste para conseguir una jerarquía mejor.
Colores muy saturados
Cuando estemos diseñando con texto debemos evitar usar colores muy saturados en los fondos y los textos, el uso de estos colores puede cansar la vista cuando la lectura es larga. Es recomendable utilizar colores con poco brillo para los textos largos. Podemos utilizar estos colores en pequeños textos que no requieran una lectura muy larga.
Usar demasiados colores
No es nada recomendable convertir nuestro texto en una piñata multicolor repleta de miles colores, lo ideal es utilizar un único color y si nuestro diseño nos lo pide añadir alguno de forma sutil para resaltar algún detalle. Cuando estes trabajando con un diseño hazte la siguiente pregunta: ¿por qué utilizar más colores? ¿aportan algo los colores?, utilizar muchos colores lo único que conseguirá es romper la jerarquía de contenido y volver loco al usuario que lea ese texto. El color puede ser un excelente recurso de contraste para decirle al usuario que ese texto es más importante que el resto, si usas muchos colores esta idea se pierde…
No establecer una jerarquía
Cada texto de un diseño tiene diferente grado de importancia, es por esto que debemos definir correctamente la jerarquía de contenido aplicando diferentes tipos de contraste. Un error muy común que se suele cometer cuando se trabaja con texto es no definir la importancia de cada texto, debemos definir qué partes son más importantes en nuestro texto para posteriormente aplicar contrastes. Un titular siempre irá en mayor tamaño que un subtitular, lo mismo ocurre con un texto largo y algún detalle que queramos resaltar como por ejemplo una cita. Podemos usar contraste de cuerpo (negrita) de tamaño, de color…etc.
Composiciones raras en el texto
Muchas veces nos ataca la creatividad y creamos una «autopista» con el texto de nuestro diseño creando raras composiciones que resultan muy complicadas de leer. Tenemos que pensar de forma lógica cuando trabajemos un texto y hacernos una serie de preguntas: ¿se lee correctamente? ¿se entiende? ¿da tiempo de leerlo? no es lo mismo un texto para una valla publicitaria que para una revista, el primero debe poder leerse rápidamente mientras que el segundo es de lectura mas lenta. Busca siempre un motivo para crear composiciones más creativas con texto.
Trabajar con texto es algo que requiere mucho tiempo y detalle, un buen texto es sutil pero llamativo, un buen texto nos llama la atención con susurros y no con gritos. Cuando trabajes con texto es muy recomendable que hagas un pequeño estudio de campo donde veas muchas referencias visuales (revistas, libros…etc) para inspirarte.
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